Alquilar un departamento de un dormitorio en La Plata demanda destinar cerca del 38,9% del ingreso familiar, a pesar de que la oferta de viviendas creció durante el segundo trimestre. Así lo refleja el Monitor de Alquileres municipal, que analizó 1.868 publicaciones realizadas entre abril y junio.
La cantidad de propiedades ofrecidas aumentó un 16,6% en comparación con el trimestre anterior, pero todavía se ubica 6,9% por debajo del mismo período de 2025. El alquiler promedio de todas las propiedades alcanzó los $567.895 mensuales.
Desglosado por tipo de unidad, los departamentos de un dormitorio promediaron $535.636; los monoambientes, $406.966; y las unidades con dos o más dormitorios, $678.998. Estos valores, que incluyen expensas, dejan en evidencia que el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los principales problemas para los trabajadores y las familias platenses.
En cuanto a la evolución de precios, el valor de los departamentos de un dormitorio subió 4,5% durante el trimestre, una cifra menor a una inflación cercana al 8%. Eso implicó una reducción real del 3,3%, aunque los precios publicados todavía acumulan una suba real del 12,3% desde junio de 2024. Es decir, el alivio reciente no compensa el fuerte incremento acumulado en los últimos dos años.
El esfuerzo estimado incluye alquiler y expensas, pero no contempla depósito, comisión, garantía ni costos de mudanza. Esos gastos iniciales pueden elevar considerablemente el dinero necesario para firmar un nuevo contrato, lo que profundiza la exclusión para muchos hogares que deben destinar ahorros para poder mudarse.
El dato del Monitor de Alquileres surge en un contexto de debate sobre las políticas de vivienda. Mientras el gobierno nacional impulsa la desregulación del mercado inmobiliario, los números muestran que la mayor oferta no se traduce en una baja sustancial del esfuerzo que deben realizar las familias. La pérdida de poder adquisitivo de los salarios, combinada con la inflación, sigue presionando el presupuesto doméstico.
En las últimas semanas, referentes del kirchnerismo y de organizaciones sociales han señalado la necesidad de instrumentar políticas activas que garanticen el acceso a la vivienda, como la construcción de unidades a través de programas públicos y el control de los precios de los alquileres. La provincia de Buenos Aires, bajo la gestión de Axel Kicillof, mantiene líneas de crédito y obras de vivienda social que buscan morigerar el impacto del mercado, aunque la demanda sigue siendo elevada.
El informe municipal también revela que la oferta aún no alcanza los niveles prepandemia, lo que sugiere que la recuperación del mercado es parcial. La comparación interanual negativa del 6,9% indica que todavía hay menos propiedades en oferta que en el mismo período de 2025, un dato que contradice el optimismo oficial sobre una supuesta




