La Matanza será sede del Encuentro Regional de Movimientos Populares, que reunirá el 27 y 28 de octubre a organizaciones sociales de América Latina y representantes del Vaticano. Con el lema “Por una Magnífica Humanidad: los pueblos construyen organización, dignidad y esperanza”, las jornadas abordarán la primera encíclica del papa León XIV y las demandas de los sectores populares.
Entre los participantes estarán la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), TECHO, Cáritas, los Hogares de Cristo, representantes sindicales y movimientos de otros países de la región.
El encuentro dará continuidad al proceso iniciado en 2014 por el papa Francisco, cuando se realizó el primer Encuentro Mundial de Movimientos Populares, y a la agenda de Tierra, Techo y Trabajo. También habrá debates sobre exclusión y dignidad humana, el futuro laboral, la tecnología y la inteligencia artificial, la realidad de los barrios populares y la organización comunitaria.
Las organizaciones prevén elaborar un mensaje común para entregarle a León XIV durante su visita a la Argentina, prevista para noviembre.
Gustavo García, integrante de la comunidad de la parroquia San José y director del medio La Voz de San José, señaló que la actividad permitirá compartir el trabajo que desarrollan la Iglesia y distintos espacios comunitarios del distrito.
“Nosotros, como comunidad de la Iglesia de La Matanza, somos una comunidad que tenemos el don de estar viviendo en estado de esperanza permanente. Entonces, realmente creemos que lo que hacemos puede cambiar la mirada de las personas”, expresó.
García puso en valor las iniciativas que impulsan junto a organizaciones sociales para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad. Entre ellas, mencionó las misiones de jóvenes de los Hogares de Cristo en el interior del país y la recepción de personas que atraviesan situaciones de consumo problemático.
“Hay algo de una hermandad grande y de entendernos como una familia grande desde el Hogar de Cristo que se traduce a todos los espacios”, sostuvo. También afirmó que la llegada de movimientos de distintos países permitirá mostrar sus proyectos educativos y su modo de organizar la vida comunitaria. “Parecería que este mundo no vale la pena y, mientras nos hacen creer eso, estamos generando cosas maravillosas”, señaló.
La continuidad entre Francisco y León XIV
La relación entre el legado de Francisco y las definiciones del actual pontífice será uno de los ejes de las jornadas, en particular en torno a la dignidad humana y los derechos de los sectores populares. García consideró que Tierra, Techo y Trabajo ocupará un lugar central y sostuvo que esos principios siguen presentes en el actual pontificado.
“León ya dijo que Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados. Ya dijo que hay que fijarse en este mundo qué mundo nuevo vamos a generar con los descartados, que no puede haber descartados”, afirmó.
El referente también mencionó las expresiones del Papa sobre las personas migrantes, la cultura del encuentro y la paz. Consideró que el desafío será traducir esos principios en acciones concretas y en formas de organización que pongan en primer plano a quienes atraviesan mayores dificultades.
Para García, las organizaciones sociales deben identificar las responsabilidades ante los problemas, pero también construir respuestas colectivas. “Yo creo que lo más importante hoy en las organizaciones sociales es construir comunidad y no dejar que se rompa el vínculo”, dijo. Y agregó: “Ni los militantes de los movimientos sociales ni los laicos de la Iglesia somos personas que vamos a ayudar a alguien desde un lugar de arriba para abajo, sino que estamos construyendo una forma diferente de vivir”.
La expectativa ante la visita del Papa
Ante la posible llegada de León XIV al país, García expresó que espera que el pontífice mantenga en el centro de su mensaje a quienes están en situación de mayor vulnerabilidad. “Que señale donde está señalando, que siga señalando en los que sufren más, en los que están más al margen, en los que están rotos, en los que necesitan poder ser el centro de la vida de los barrios”.
El integrante de la parroquia San José planteó que el reto es fortalecer los vínculos comunitarios y reconocer el valor de las experiencias construidas junto a quienes atraviesan situaciones difíciles. La participación de organizaciones de distintos países también permitirá intercambiar prácticas y miradas sobre la dignidad humana y la organización popular.








