El Municipio de Tigre superó los 16.000 pares de anteojos entregados a través del programa municipal de salud visual «Para Verte Mejor». La secretaria de Educación y Promoción Social, Gisela Zamora, encabezó una nueva jornada de distribución de cristales y armazones destinados a alumnos y alumnas de primero y sexto grado de escuelas primarias públicas del partido. Esta política pública, que ya alcanzó a miles de estudiantes, refuerza el compromiso de la gestión municipal con la educación y la salud como derechos fundamentales.
En esta oportunidad, la comitiva oficial recorrió establecimientos educativos de las localidades de Benavídez, El Talar y General Pacheco, donde se concretó la entrega de 83 pares de lentes adaptados a las prescripciones médicas de los estudiantes. La iniciativa no solo atiende la salud visual de los chicos y chicas, sino que impacta directamente en sus trayectorias escolares, ya que una visión adecuada es condición indispensable para el aprendizaje.
“El programa Para Verte Mejor realiza controles oftalmológicos y entrega lentes a estudiantes de instituciones públicas de Tigre. La iniciativa destaca la importancia de los lentes para el aprendizaje y cuenta con el trabajo articulado entre la parte pública y privada”, remarcó Gisela Zamora durante las recorridas institucionales. Estas declaraciones ponen de relieve el rol del Estado como garante de derechos y la complementariedad con el sector privado para ampliar el alcance de las políticas sociales.
Desglose de escuelas y trabajo articulado
El reparto de los dispositivos ópticos durante la última jornada se estructuró bajo el siguiente esquema:
- Escuela Primaria N° 5 (Benavídez): 25 anteojos.
- Escuela Primaria N° 35 (El Talar): 23 anteojos.
- Escuela Primaria N° 40 (El Talar): 22 anteojos.
- Escuela Primaria N° 43 (General Pacheco): 13 anteojos.
El programa es ejecutado de forma coordinada entre el Gobierno local, la Fundación Volkswagen y la firma privada Óptica Visión Tigre. Además del diagnóstico y provisión a los alumnos, los operativos incluyen la entrega de insumos preventivos y elementos de apoyo para los equipos docentes y auxiliares de cada institución. Este esquema de articulación público-privada demuestra que es posible ampliar derechos cuando el Estado conduce las políticas y el sector privado acompaña con responsabilidad social.
Al respecto, autoridades escolares como el vicedirector de la EP N° 5, Alberto Herner, valoraron el impacto del dispositivo de salud pública en el aula, señalando que la detección temprana de patologías visuales incide directamente en la alfabetización y la contención del alumnado. Precisamente, la inversión en salud visual es una inversión en educación pública: garantiza igualdad de condiciones para todos los estudiantes, sin que el nivel socioeconómico sea un obstáculo para aprender.
Este tipo de programas, sostenido en el tiempo y con resultados verificables, contrasta con el ajuste y el abandono que proponen los discursos de la derecha liberal para la educación y la salud. Mientras algunas gestiones recortan partidas, Tigre demuestra que la presencia activa del Estado transforma realidades y que cada par de lentes entregado es un derecho restituido.
