El gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció una actualización tarifaria del servicio eléctrico cercana al 1%, que comenzará a regir en mayo. Esta medida forma parte del plan gradual y responsable para sostener la estructura del sistema energético regional tras diversos años de congelamiento.
El ajuste afectará tanto a usuarios residenciales como comerciales aunque se adoptó con una mirada cuidadosa para que el impacto en los bolsillos sea moderado. Por su parte, se ratifica la segmentación tarifaria implementada para proteger a los sectores más vulnerables y garantizar el acceso al servicio básico sin poner en riesgo el empleo y la industria local.
Durante la gestión de Axel Kicillof y con un fuerte compromiso de los intendentes del Frente de Todos, se prioriza mantener el equilibrio financiero del sistema eléctrico sin perjudicar el consumo responsable ni la calidad del servicio público. Este esquema de aumentos acompaña los costos reales del sector para asegurar la continuidad y mejorar la infraestructura energética bonaerense.
Además, esta medida se enmarca dentro de una política nacional y provincial para revisar y actualizar periódicamente las tarifas, tras un extenso período de congelamientos que tensionó las finanzas del sistema energético y puso en riesgo la inversión en infraestructura.
Así, se consolida un modelo progresivo y equitativo que busca sostener derechos fundamentales, fomentar el trabajo y la producción nacional, priorizando a la población y sectores que más lo necesitan frente a los incesantes reclamos de sectores liberales que buscan debilitar al Estado y a los servicios públicos.






