En un contexto de inflación que erosiona los ingresos, el Gobierno bonaerense retomará este jueves la mesa paritaria con los gremios estatales. La convocatoria llega después de semanas de reclamos sindicales y busca dar respuesta a la necesidad de recomponer los salarios de los trabajadores del Estado.
Los sindicatos llegan con la intención de conseguir incrementos para octubre y noviembre, y quieren dejar diciembre abierto para una nueva instancia de negociación. Como la liquidación de septiembre ya está casi terminada, cualquier mejora que se acuerde recién impactaría, en principio, en los haberes de octubre.
El acuerdo anterior preveía una suba acumulada del 7%, dividida en 5% para julio y 2% para agosto, calculados sobre los salarios de junio. Desde los gremios sostienen que ahora necesitan acortar la distancia con una inflación anual que estiman cercana al 30%, por lo que la recomposición es urgente para no perder poder adquisitivo.
Más allá de la recomposición de haberes, los sectores docentes suman reclamos por mejoras en las prestaciones de IOMA y la defensa del sistema previsional del IPS. Cada mesa de negociación puede tener demandas y cronogramas propios, así que el alcance final del acuerdo dependerá de las conversaciones con los distintos regímenes laborales.
La reunión de este jueves no garantiza un aumento ni define porcentajes. Para conocer el impacto real habrá que esperar una propuesta aceptada, el anuncio oficial de la Provincia y la posterior liquidación en los recibos. Sin embargo, la apertura de la paritaria es una señal positiva de la gestión provincial, que prioriza el diálogo social y la defensa de los salarios públicos.
