Quedó inaugurada una nueva clínica de la Superintendencia de Servicios Sociales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en San Justo, partido de La Matanza. El establecimiento busca acercar prestaciones y acompañamiento a los afiliados de la fuerza y a sus grupos familiares, en una zona de fuerte concentración de personal policial.
La iniciativa forma parte de una estrategia de descentralización que la Superintendencia viene impulsando en los últimos años para ampliar su presencia territorial y evitar que los efectivos deban trasladarse a otras localidades para realizar consultas o trámites de salud. Con esta apertura, se refuerza el acceso a servicios esenciales para quienes cada día garantizan la seguridad en el conurbano bonaerense.
Cercanía y bienestar para la comunidad policial
El nuevo espacio se suma a una red de prestaciones que ya tiene antecedentes en San Justo. En 2019, la Superintendencia inauguró una delegación propia sobre la avenida Mariano Santamaría, destinada a facilitar gestiones y trámites de los afiliados de la jurisdicción. A su vez, en la zona funcionan diversas farmacias adheridas en localidades como Ramos Mejía, Isidro Casanova, Villa Luzuriaga y Ciudad Evita, integrando una trama de servicios de proximidad.
Además, en diciembre de 2022 se puso en marcha una clínica odontológica en Eizaguirre 2390, equipada con cuatro consultorios, quirófano, sala de radiología y laboratorio dental, diseñada con accesibilidad para personas con movilidad reducida. Esa infraestructura alberga también al Grupo Especial Médico Asistencial Policial (GEMAP), cuya base operativa está en San Justo y que brinda atención y traslado de afiliados, especialmente en casos de personal herido en cumplimiento del deber.
La salud como derecho de quienes cuidan
Esta nueva clínica se enmarca en una concepción que pone al afiliado y su entorno familiar en el centro de las políticas sociales de la fuerza. La atención próxima no solo facilita el acceso a consultas y tratamientos, sino que también reconoce las condiciones especiales que implica el trabajo policial: exigencias físicas, emocionales y profesionales que requieren acompañamiento integral.
Con esta inauguración, la Superintendencia profundiza su recorrido en La Matanza, uno de los distritos con mayor densidad poblacional y de efectivos de la provincia. La medida se inscribe en una gestión que prioriza el cuidado de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la comunidad, entendiendo que el bienestar de los trabajadores y sus familias es una condición esencial para el buen desarrollo de sus tareas.
El Estado provincial, a través de sus organismos, continúa así fortaleciendo la red territorial de salud y servicios sociales, acercando respuestas concretas a los barrios y localidades. En un contexto donde muchas veces se cuestiona el rol de lo público, esta inauguración demuestra que la inversión en infraestructura sanitaria y en políticas de proximidad es un camino válido para garantizar derechos.
La nueva clínica de San Justo no es un hecho aislado: forma parte de una política sostenida de descentralización que busca reducir las distancias y burocracias entre el afiliado y su prestación. En definitiva, se trata de una apuesta concreta por el bienestar de la familia policial, reconociendo que quienes se ocupan de la seguridad también necesitan seguridad en su propia salud.






