La 52° Peregrinación Juvenil a Luján volvió a demostrar su masividad: más de 2,7 millones de personas participaron durante el sábado y el domingo de la tradicional caminata de 60 kilómetros entre Liniers y la Basílica, que atraviesa ocho municipios de la provincia de Buenos Aires.
El operativo de asistencia, organizado por el gobierno provincial a través de siete ministerios, contó con más de 1.000 efectivos policiales que trabajaron en la prevención y el acompañamiento de los fieles a lo largo de todo el recorrido. Para ello se destinaron 165 patrulleros, 76 motos, drones y otros recursos de seguridad.
En el plano sanitario, se dispuso una red de atención compuesta por más de un centenar de puestos distribuidos en el trayecto, cuatro hospitales móviles, más de 33 ambulancias, dos helicópteros —uno sanitario y otro de seguridad— y un shock room móvil. También se instalaron 80 baños químicos y seis camiones cisterna para garantizar el agua potable en los diferentes puntos de la peregrinación.
Durante las dos jornadas, 86 peregrinos debieron ser derivados a hospitales por cuadros que no pudieron ser resueltos en el lugar. Asimismo, 14 niños, niñas y adolescentes que se habían extraviado fueron restituidos a sus familias. Las autoridades provinciales indicaron que no se registraron incidentes de seguridad.
El monitoreo del dispositivo se realizó desde el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), instalado en la Universidad Nacional de Luján, donde confluyeron el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso; el intendente Leonardo Boto y otras autoridades provinciales y eclesiásticas. "Nadie caminó solo: por indicación del gobernador Axel Kicillof, estuvimos presentes para cuidar a las y los fieles", afirmó la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez.
De esta manera, la gestión de Axel Kicillof reafirmó su compromiso con las celebraciones populares, poniendo al Estado al servicio de los fieles y garantizando que, una vez más, la peregrinación a Luján transcurriera en un marco de seguridad y cuidado colectivo. La convocatoria, que se desarrolló sin incidentes de seguridad, volvió a mostrar la importancia de la presencia del Estado en las grandes celebraciones.





