En el marco de una gestión integral del riesgo hídrico, el gobierno provincial coordina medidas preventivas en el oeste bonaerense con el objetivo de resguardar caminos rurales, comunidades y sectores productivos frente a posibles excesos de agua.
El Comité de Cuenca de la Subregión C del río Salado sesionó en Bolívar con la participación de autoridades de ese distrito, Adolfo Alsina, Guaminí, Coronel Suárez, Daireaux y Puan. También estuvieron presentes organismos hidráulicos, Defensa Civil y entidades rurales de la región.
Durante la jornada, los equipos técnicos analizaron el estado actual de la cuenca, los patrones de escurrimiento y los escenarios posibles asociados al fenómeno de El Niño. El intercambio de información permitió identificar los caminos y las áreas productivas con mayor vulnerabilidad, un paso clave para priorizar la asistencia y la obra pública en los puntos más críticos.
La planificación contempla la coordinación de maquinaria, recursos técnicos y obras prioritarias entre los municipios. Si bien aún no se anunciaron nuevas partidas ni intervenciones específicas para cada distrito, la estrategia regional apunta a optimizar los recursos existentes y a evitar que las decisiones aisladas trasladen el problema hídrico de una localidad a otra.
Esta iniciativa se inscribe en una línea de trabajo que la Provincia viene impulsando para fortalecer la prevención y la respuesta temprana ante emergencias climáticas. La articulación entre los comités de cuenca, los gobiernos locales y las entidades rurales resulta fundamental para reducir los riesgos y garantizar la continuidad de las actividades productivas en una región históricamente afectada por las inundaciones.
Las próximas medidas dependerán de la evolución de los pronósticos y del seguimiento de los niveles de agua. Por ahora, el foco está puesto en la preparación: relevar necesidades, coordinar esfuerzos y tener listos los dispositivos de respuesta antes de que las lluvias intensas pongan a prueba la infraestructura de los seis distritos.






