La Provincia de Buenos Aires organizó una red de atención para accidentes cerebrovasculares (ACV) que integra a 24 hospitales públicos, con tres unidades de alta complejidad y 43 equipos especializados. Durante la presentación por el Día Mundial del ACV, que se conmemora cada 29 de octubre, las autoridades advirtieron que los diagnósticos aparecen cada vez más en personas menores de 50 años.
La atención debe ser urgente: cada minuto puede influir en la posibilidad de evitar la muerte o una discapacidad permanente. En Argentina se produce un ACV cada cuatro minutos, de acuerdo con estimaciones nacionales. Es, además, la principal causa de discapacidad y una de las tres primeras causas de mortalidad.
La red incluye, entre otros, al Penna de Bahía Blanca, el Piñeyro de Junín, el San Felipe de San Nicolás, el San José de Pergamino, el Eva Perón de San Martín, el Cordero de San Fernando, el Meléndez de Adrogué, el Evita de Berazategui, el El Cruce de Florencio Varela y el Alende de Mar del Plata. También la integran los hospitales San Martín, Rossi y Korn de La Plata, y el Paroissien, el Balestrini y el Simplemente Evita de La Matanza.
Para desplegar el sistema, el Ministerio de Salud bonaerense relevó recursos, capacitó equipos y sumó tecnología de alta complejidad, entre ella tomógrafos, resonadores y angiógrafos. Leandro Tumino, jefe de la Unidad de ACV del Hospital San Martín de La Plata y coordinador de la red provincial, señaló el desafío de brindar cobertura en un territorio de más de 307 mil kilómetros cuadrados.
Los centros de referencia para recibir los cuadros más graves son el Hospital San Martín de La Plata, el Alende de Mar del Plata y el Alberto Balestrini de La Matanza. A su vez, hay 43 equipos con profesionales formados para atender el stroke en distintos puntos de la provincia, detallaron Tumino y María Mercedes Biasotti, directora de Gestión Hospitalaria.
Más diagnósticos en adultos jóvenes
Las autoridades sanitarias observaron una mayor frecuencia de ACV en menores de 50 años. Entre los factores de riesgo que pueden modificarse, los especialistas enumeraron la hipertensión arterial y la diabetes sin control, el tabaquismo, el colesterol elevado, la obesidad y el sedentarismo. También mencionaron el consumo excesivo de alcohol, drogas y alimentos ultraprocesados, el estrés crónico y la incertidumbre económica y laboral.
Los equipos de salud advirtieron además sobre el Ataque Isquémico Transitorio (AIT), un episodio que puede durar apenas unos minutos y anticipar un ACV. Puede provocar dificultades para hablar o comprender y pérdida de fuerza o parálisis parcial, aunque sus señales suelen minimizarse. «Mucha gente subestima este tipo de ataques por su corta duración», explicó Tumino. Consultar de inmediato, indicó, permite prevenir un episodio mayor mediante medicación y cambios de hábitos.
Señales de alerta y atención inmediata
El ACV ocurre cuando una parte del cerebro deja de recibir sangre. Puede ser isquémico, si un coágulo obstruye una arteria, o hemorrágico, cuando se rompe un vaso sanguíneo. En cualquiera de los dos casos, hay una ventana terapéutica de 4 horas y media desde el inicio de los síntomas para administrar un tratamiento que destape la arteria o controle el sangrado.
Para identificar las señales, la Provincia difundió la regla MESSI: M de Movimiento, pedir que la persona levante los dos brazos y observar si uno cae; E de Expresión, solicitarle una sonrisa y detectar posibles asimetrías en el rostro; S de Saber hablar, pedirle que repita una frase simple como «el sol brilla hoy»; S de Sensibilidad o estabilidad, prestar atención al adormecimiento de medio cuerpo, la pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza súbito e intenso; e I de Imprescindible llamar a emergencias ante cualquiera de esos signos.
El Ministerio recomendó no aguardar a que los síntomas cedan, registrar la hora en que comenzaron y priorizar el traslado en ambulancia. También pidió no dar medicamentos, alimentos ni agua, por el riesgo de broncoaspiración.
Prevención y actividades
Los especialistas estiman que cerca del 80% de los casos pueden prevenirse con controles periódicos y hábitos saludables. Entre las recomendaciones figuran controlar la presión arterial, chequear la glucemia y el colesterol, detectar arritmias como la fibrilación auricular, dejar de fumar, reducir la sal y los ultraprocesados y hacer al menos 30 minutos diarios de actividad física.
La estrategia provincial se desarrolla junto con una iniciativa nacional. En mayo de 2026, el Ministerio de Salud de la Nación creó el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), destinado a garantizar el acceso oportuno en todo el país.
Por la fecha, hospitales de referencia también preparan capacitaciones para equipos de salud y propuestas abiertas a la comunidad. En La Plata, esta semana habrá una Escuela para Pacientes con ACV y una Feria Comunitaria de Prevención, con controles gratuitos de presión y glucemia. Participan el SAME, programas de enfermedades crónicas no transmisibles y organizaciones comunitarias.
