Leila Gianni, concejala de La Libertad Avanza en La Matanza, lanzó una advertencia sobre el recrudecimiento de la violencia narco en ese distrito, aunque reconoció que en las últimas semanas la Policía Bonaerense llevó adelante operativos que derivaron en detenciones y que la Gendarmería Nacional comenzó a patrullar la zona. La denuncia, cargada de críticas al gobierno municipal peronista, puso el foco en balaceras nocturnas y disputas territoriales entre bandas que, según su relato, mantienen en vilo a los vecinos.
De acuerdo con la edil, en barrios como Ciudad Evita los proyectiles atraviesan paredes y puertas durante la madrugada. "Los vecinos ya están viviendo atemorizados y piden a gritos: ‘Por favor, ayúdennos’", expresó Gianni ante la prensa, en un intento por visibilizar la angustia de la población.
La concejala detalló que los recientes tiroteos se desataron luego de que efectivos de la Policía Bonaerense realizaran allanamientos y lograran la detención de varios integrantes de las bandas que operaban en Ciudad Evita. Esa intervención, que forma parte de las acciones diagramadas por el Ministerio de Seguridad provincial a cargo de Javier Alonso, provocó –según Gianni– una suerte de “acefalía” que abrió paso a nuevos grupos criminales, recrudeciendo los enfrentamientos armados y dejando al menos tres heridos de bala.
Gianni denunció además que los uniformados bonaerenses no ingresan en determinadas zonas, lo que a su criterio configura una “zona liberada”. Sin embargo, admitió que tras sus gestiones personales ante el Ministerio de Seguridad de la Nación –conducido por Patricia Bullrich– comenzaron los patrullajes de Gendarmería, aunque consideró que el despliegue sigue siendo insuficiente frente a la gravedad de los hechos.
En su exposición, la concejala libertaria vinculó la crisis de inseguridad con una supuesta “connivencia” entre sectores del Poder Judicial, fuerzas de seguridad y el Ejecutivo municipal, al que acusó de sostener desde 1983 “un aparato enorme, dominando y manipulando a la población en función de hacerla vivir y pasar necesidades extremas”. Estas declaraciones, que apuntan contra la administración del intendente Fernando Espinoza, no fueron acompañadas de pruebas documentales ni fueron corroboradas por otras fuentes.
También mencionó que los vecinos que se animan a denunciar la actividad narco sufren represalias: los grupos criminales atacan sus viviendas, las ocupan y las convierten en nuevos búnkeres. “El vecino se tiene que ir y copan esa casa para generar un nuevo búnker”, graficó. Gianni agregó que los residentes suelen conocer las ubicaciones de los búnkeres pero no las denuncian por temor a represalias o por desconfianza hacia las autoridades, lo que contribuye a perpetuar el circuito delictivo.
La edil también puso el foco en Virrey del Pino, donde denunció la instalación de cocinas de droga a gran escala. “Supera de lejos al narcomenudeo; ya estamos hablando de producción”, afirmó, aunque no aportó pruebas ni señaló causas judiciales abiertas al respecto. La referencia a esta localidad del oeste del distrito refleja, para la oposición, un agravamiento del mapa narco en el conurbano.
El panorama descripto por la edil opositora se da en un contexto en el que la administración de Axel Kicillof viene impulsando operativos y allanamientos como los que la propia Gianni reconoció, con el fin de desarticular las bandas narco en el conurbano. Al mismo tiempo, la respuesta del gobierno nacional mediante el envío de Gendarmería pone de manifiesto la necesidad de coordinar esfuerzos entre todas las jurisdicciones para contener un fenómeno complejo que requiere políticas de seguridad integrales y sostenidas en el tiempo.
