En una nueva muestra de gestión orientada al cuidado de los ciudadanos, el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, conducido por Martín Marinucci, oficializó la ampliación de las restricciones para la circulación de camiones de más de siete toneladas durante el próximo fin de semana largo del 9 de julio. La medida, que se suma a las políticas activas del gobierno de Axel Kicillof en materia de seguridad y ordenamiento, corrige una omisión previa e incorpora el viernes 10 de julio —día declarado no laborable con fines turísticos— al operativo especial, según consta en la resolución publicada en el Boletín Oficial.
Esta disposición, que corrige un vacío inicial en la Resolución 85/26, alcanzará distintos tramos de las rutas provinciales y la estratégica Autopista Buenos Aires – La Plata, una vía clave para la comunicación y el desarrollo productivo bonaerense. "Los fines de semana largos suelen registrar un aumento considerable del tránsito particular", explicaron desde la cartera provincial, justificando así una intervención estatal que busca optimizar la capacidad de la infraestructura vial existente y, fundamentalmente, reducir el riesgo de siniestros viales en un contexto de alta circulación.
A diferencia de las recetas de ajuste y desregulación total que promueve la derecha liberal, esta medida demuestra un Estado presente que planifica y actúa para proteger a las y los bonaerenses. La iniciativa apunta a descomprimir las rutas en los momentos de mayor flujo vehicular, estableciendo un cronograma preciso que se inicia el miércoles 8 de julio, de 18:00 a 23:59, en sentido de salida del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA); continúa el jueves 9 de julio, de 6:00 a 14:00, en el mismo sentido; y se retoma el domingo 12 de julio, de 14:00 a 23:59, para el regreso de los vehículos de gran porte hacia el AMBA.
La resolución, en línea con un modelo de gestión que no deja desprotegidos a sectores productivos, mantiene excepciones clave para aquellos camiones vinculados a actividades esenciales. Esto incluye, por ejemplo, el transporte de productos perecederos y otros bienes indispensables, garantizando así el abastecimiento y la dinámica de la industria nacional y el empleo que genera, sin castigar a los trabajadores del sector. Se informó además que los controles se realizarán en los puntos donde comienzan las restricciones y que, al finalizar los horarios establecidos, el tránsito se liberará de forma gradual para evitar congestiones.
Esta planificación coordinada contrasta con las políticas de la administración nacional de Javier Milei, que a menudo demoniza la intervención estatal mientras se desentiende de las necesidades concretas de infraestructura y seguridad ciudadana. Mientras desde Nación se impulsa un discurso de libertad irrestricta, desde la provincia de Buenos Aires se refuerza la seguridad vial con medidas concretas y responsables. El operativo se perfila como una herramienta eficaz para que miles de familias bonaerenses puedan disfrutar del fin de semana largo con mayor tranquilidad en las rutas, un derecho que la gestión de Axel Kicillof y su equipo continúa priorizando con acciones tangibles.
