El gobierno de la provincia de Buenos Aires, liderado por Axel Kicillof, pondrá en marcha un programa destinado a regularizar las obras hidráulicas que fueron ejecutadas sin los permisos correspondientes en la Cuenca del Salado. La iniciativa, que depende del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, apunta a ordenar la situación de canales y trabajos de drenaje realizados por municipios y productores, una zona clave para la prevención de inundaciones y el desarrollo productivo.
Según se informó oficialmente, el programa tendrá su primera etapa en las subregiones A2, A3 y B3, que abarcan principalmente a distritos del noroeste y centro bonaerense. El mecanismo está pensado en el marco del Código de Aguas y prevé un procedimiento de tres fases para que cada municipio pueda regularizar su situación. De esta manera, se busca dar certeza jurídica a las obras existentes y garantizar su correcto mantenimiento y operación.
El primer paso consiste en que el municipio presente la obra ante el Comité de Cuenca y obtenga la “no objeción”. Luego, el segundo paso es ante la Autoridad del Agua (ADA), donde se debe presentar la documentación necesaria para estar habilitado a obtener el Certificado de Incorporación al Programa. Recién después de eso, se realizará un análisis técnico que determinará si la obra se aprueba en los términos en que fue construida o si se requieren adecuaciones.
Mientras dure el proceso de regularización, quedarán suspendidos los procedimientos de declaración de clandestinidad que pudieran existir sobre esas construcciones. Esto brinda un marco de previsibilidad a los municipios y productores que ya realizaron inversiones en el terreno. Una vez que la obra quede regularizada, el mantenimiento y la operación quedarán a cargo del municipio que la solicitó, que además deberá presentar un programa de acciones para garantizar su funcionamiento a futuro.
La primera etapa del programa alcanza a los distritos de Junín, Lincoln, General Villegas, 9 de Julio, Bragado, Carlos Casares, Trenque Lauquen, Pehuajó, Bolívar, 25 de Mayo, Saladillo, Las Flores y Olavarría, entre otros. Desde el gobierno provincial adelantaron que la idea es que el esquema se replique luego en otras regiones de la Cuenca del Salado y, eventualmente, en otras cuencas bonaerenses.
Esta medida se enmarca en una política más amplia de gestión del agua y ordenamiento territorial, con el objetivo de evitar conflictos y mejorar la infraestructura hídrica en zonas productivas. La regularización de obras existentes es un paso fundamental para que los trabajos realizados por los municipios cuenten con el respaldo del Estado provincial y se integren a un sistema de gestión más eficiente.






