El gobernador Axel Kicillof presentó este miércoles el plan Super Niño, una Mesa Interministerial para coordinar la prevención y respuesta ante posibles inundaciones, en medio del reclamo a la administración de Javier Milei por los $293.000 millones que el Fondo de Infraestructura Hídrica tiene recaudados pero sin ejecutar.
El plan contempla un enlace directo con los 135 intendentes, la ampliación de la red meteorológica, mapas municipales de riesgo, limpieza de arroyos, maquinaria disponible para emergencias, protocolos de evacuación y obras hidráulicas en diferentes cuencas. Se trata de una respuesta integral que busca mitigar el impacto de un fenómeno que, según los pronósticos, podría extenderse hasta la primera mitad de 2027.
El Gobierno bonaerense ubicó en $2,3 billones el conjunto de inversiones asociado a la prevención y atención de los riesgos climáticos. De esa cifra, alrededor de $2,1 billones corresponden a un presupuesto plurianual de infraestructura, por lo que no se trata exclusivamente de fondos nuevos o reservados para una eventual emergencia, sino de una planificación sostenida en el tiempo.
La presentación profundizó el conflicto con la administración nacional. Kicillof reclamó la ejecución del Fondo de Infraestructura Hídrica y denunció que existen $293.000 millones recaudados pero no utilizados. Si bien la cifra corresponde al fondo nacional en su conjunto, la Provincia exige recibir la parte que considera propia para financiar obras hidráulicas en cuencas bonaerenses, una demanda que quedó instalada en plena emergencia climática.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en su informe de agosto que las condiciones del océano Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase cálida de El Niño. La Organización Meteorológica Mundial también anticipó que el fenómeno continuará intensificándose durante el trimestre agosto-octubre, lo que refuerza la urgencia de contar con los recursos y la coordinación necesarios.






