En una nueva muestra de compromiso con la economía popular, el gobierno de Axel Kicillof lanzó este lunes dos líneas de financiamiento orientadas a la agricultura familiar y la producción artesanal de alimentos. Se trata de herramientas concretas para fortalecer al entramado productivo local, en un contexto donde las políticas de ajuste del Gobierno nacional golpean a los sectores más vulnerables.
El programa Agricultura Familiar en Marcha —explicaron los ministros Carlos Bianco, Nicolás Kreplak y Javier Rodríguez— permitirá acceder a créditos para la adquisición de equipamiento y tecnología, tanto para productores individuales como para organizaciones colectivas. Por su parte, la cartera de Desarrollo Agrario abrió una convocatoria para fortalecer las Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales (PUPPAAS), con fondos destinados a la compra de herramientas, mejoras en infraestructura e implementación de procesos que potencien la producción artesanal en todo el territorio bonaerense.
Durante la misma conferencia, los funcionarios manifestaron el rotundo rechazo del Ejecutivo provincial a un proyecto presentado por un senador de La Libertad Avanza que pretende arancelar la atención en salud y educación pública para residentes extranjeros. Al respecto, el ministro de Gobierno Carlos Bianco subrayó que “la cantidad de estudiantes extranjeros es mínima” y que la iniciativa “no tendría un impacto significativo en la recaudación”, además de atentar contra los principios de solidaridad que deben regir el sistema público.
Bianco recordó que el acceso a la salud es una responsabilidad concurrente entre Nación y provincias, pero advirtió que la mayoría de los recursos provienen del Gobierno nacional y que el ajuste implementado por la administración de Javier Milei ya genera consecuencias concretas en el sistema sanitario. “Los efectos del recorte se están viendo”, afirmó.
Por último, el funcionario se pronunció contra el proyecto denominado Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado desde el oficialismo nacional. “No responde a las necesidades del sector productivo”, señaló Bianco, y explicó que el Ejecutivo pretende venderlo como un incentivo a las inversiones, pero “la caída del consumo mantiene deprimida la inversión” y la compra de tierras por parte de extranjeros no representa ninguna fortaleza para el aparato productivo argentino.






