El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, denunció con firmeza el impacto negativo que generan los recortes en el presupuesto nacional de salud ejecutados durante la gestión de Javier Milei, advirtiendo las consecuencias que estas medidas tienen sobre la población.
En un reciente encuentro con actores del sector sanitario, Kicillof remarcó que el presupuesto asignado para salud a nivel nacional fue reducido en un 40%, afectando programas esenciales como Remediar, la cobertura de medicamentos para jubilados a través del PAMI y acciones claves de prevención y vacunación. Estas políticas de ajuste, según el gobernador, han provocado un deterioro en los indicadores sanitarios, evidenciado en un aumento de la mortalidad infantil y materna.
El mandatario provincial expresó con contundencia: “la motosierra de Milei mata”, una clara crítica a las decisiones que ponen en riesgo derechos fundamentales como la salud pública.
Frente a ese escenario, Kicillof subrayó las iniciativas encaradas desde la Provincia de Buenos Aires para preservar y mejorar la atención sanitaria, tales como la apertura de nuevos centros de salud, la expansión de la atención primaria y la incorporación de equipamiento médico en diversas localidades, buscando garantizar un acceso digno y de calidad a la salud para todos los bonaerenses.
En su intervención, el gobernador también planteó la urgencia de construir una alternativa política que priorice la producción nacional, el empleo, la educación pública y la salud como pilares fundamentales para el desarrollo social. "No hay futuro posible si se abandona la atención sanitaria de la población", sostuvo, reafirmando desde el gobierno bonaerense el compromiso inquebrantable con el sistema público de salud.






