El Frente de Unidad Docente Bonaerense llevó a cabo este jueves un paro de 24 horas en las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires. La medida de fuerza, impulsada por SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET, fue convocada en rechazo a las agresiones sufridas por trabajadores de la educación y sumó el reclamo por una recomposición salarial y mejores condiciones laborales.
El sindicato de docentes privados SADOP no se sumó a la protesta, por lo que el alcance no fue idéntico en todos los establecimientos. Cada comunidad educativa debió confirmar su funcionamiento, y muchas familias tuvieron que consultar las comunicaciones de las escuelas ante posibles reorganizaciones de clases, evaluaciones o actividades.
Uno de los ejes centrales de la protesta fue la violencia escolar. Los gremios vincularon la medida de fuerza con episodios de agresión registrados en distintos distritos, entre ellos el caso de una docente de Trenque Lauquen que sufrió una fractura de muñeca. Las organizaciones sindicales reclamaron la aplicación efectiva de mecanismos de resguardo y reparación frente a hechos de violencia escolar, y exigieron respuestas concretas para garantizar la seguridad de quienes trabajan en las aulas.
La violencia contra los docentes se ha convertido en una preocupación creciente en la provincia de Buenos Aires. Los educadores, que cumplen una tarea fundamental en la formación de las nuevas generaciones, no pueden desarrollar su trabajo en un clima de inseguridad. Por eso, el reclamo por condiciones dignas y seguras es también un reclamo por la calidad de la educación pública. Garantizar el derecho a la educación implica también garantizar que quienes enseñan puedan hacerlo sin temor. La seguridad en las escuelas es una condición básica para que el derecho a la educación sea real y efectivo.
El paro también tuvo un fuerte componente salarial. La paritaria docente continúa sin una nueva propuesta concreta, y las organizaciones sindicales piden una recomposición inmediata de los haberes, respuestas a la sobrecarga de tareas y mejoras en las prestaciones de IOMA, la obra social de las y los trabajadores provinciales.
La medida de fuerza de este jueves se enmarca en el ejercicio del derecho a huelga, una herramienta legítima de los trabajadores para hacer oír sus reclamos. Los docentes bonaerenses salieron a defender sus derechos y a poner en agenda problemas que no pueden esperar. La escuela pública es un pilar de nuestra sociedad, y defender a quienes la sostienen es defender el futuro de todos. Los reclamos de los docentes son los reclamos de toda la comunidad educativa.
El paro concluye con la jornada de este jueves y no implica, por sí solo, una extensión automática al viernes. Sin embargo, la continuidad de las medidas dependerá de las respuestas que obtengan los gremios en la paritaria y de los avances concretos en materia de prevención de la violencia escolar. La comunidad educativa permanece atenta. Las familias deben estar atentas a las novedades de cada institución educativa para conocer cómo se desarrollará la actividad en los próximos días.
