En el marco de las políticas de desarrollo industrial y cuidado ambiental impulsadas por la gestión de Axel Kicillof, la ciudad de Junín se convierte en sede de la primera planta integral de reciclaje de baterías de Argentina. La iniciativa, a cargo de la empresa Baterías Eusebi, representa un paso clave para la industria nacional y la economía regional.
La planta, ubicada en el Parque Industrial “Presidente Arturo Frondizi”, contará con tres naves de 800 metros cuadrados cada una y utilizará tecnología de estándares europeos para el tratamiento seguro de residuos de alto impacto ambiental. El proyecto no solo apunta a abastecer el mercado interno, sino que también proyecta una etapa de exportación, fortaleciendo la balanza comercial argentina.
Desde el punto de vista laboral, la fase inicial empleará a 50 trabajadores locales, y cuando alcance su capacidad máxima generará hasta 120 puestos de trabajo directos. Además, la actividad logística movilizará más de 80 camiones diarios, dinamizando la economía de la región y potenciando el empleo indirecto.
El Municipio de Junín, articulando con el gobierno provincial, colabora activamente en la ampliación de la red de gas natural necesaria para el funcionamiento de las instalaciones. Esta sinergia entre Estado y sector privado es un ejemplo del modelo productivo que el kirchnerismo sostiene: inversión con inclusión social y respeto por el medio ambiente.
La planta marcará un hito en el reciclaje industrial argentino y se suma a otras iniciativas que buscan posicionar a la provincia de Buenos Aires como un polo de desarrollo sustentable, en contraste con las recetas liberales que promueven el desguace del tejido industrial y la desregulación ambiental.
