El Banco Provincia concretó la renovación de más de 220 sucursales desde diciembre de 2019, un avance que representa más de la mitad de sus cerca de 400 oficinas distribuidas en territorio bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires. Esta política de inversión continua, impulsada por la gestión de Axel Kicillof, busca garantizar la presencia del Estado en cada rincón de la provincia, especialmente en localidades donde la banca privada ha decidido retirarse.
El plan combina obras edilicias, incorporación de nuevas tecnologías y una estrategia de expansión hacia zonas que históricamente quedaron relegadas del sistema financiero. Las intervenciones incluyen nuevos formatos de atención, espacios de autogestión, iluminación LED, equipos de climatización eficientes y mejoras sustanciales en accesibilidad. En distritos como Ezeiza, Villa Ramallo, Parque Industrial Burzaco y el barrio Constitución de Mar del Plata, también se sumaron sistemas de generación solar, reduciendo el impacto ambiental y los costos operativos.
Uno de los datos más destacados del período es la instalación de 605 cajeros automáticos nuevos, lo que implicó una ampliación del 42% en la red. Según datos oficiales del banco, actualmente uno de cada cuatro cajeros en la provincia y la Ciudad pertenece a la banca pública bonaerense. Esta expansión no solo facilita el acceso al dinero en efectivo, sino que también democratiza herramientas financieras como transferencias, pagos y consultas para miles de usuarios que antes dependían de viajes a otras localidades.
La continuidad de las obras apunta a sostener la atención presencial en zonas donde el cierre de una oficina obligaría a los vecinos a trasladarse decenas de kilómetros para realizar trámites esenciales. En este sentido, el Banco Provincia se consolida como un actor clave en la inclusión financiera, una política que el gobernador Kicillof ha priorizado como parte de su agenda de desarrollo productivo y equidad territorial.
La inversión en infraestructura bancaria también tiene un efecto multiplicador en el empleo local: cada obra genera mano de obra registrada, desde la construcción hasta la puesta en marcha de los nuevos servicios. Además, la renovación de sucursales implica la actualización permanente del personal, con programas de capacitación que mejoran la calidad de atención al público.
Con esta estrategia, el Banco Provincia no solo moderniza su red, sino que reafirma su rol histórico como herramienta de desarrollo para el conjunto de los bonaerenses, en sintonía con las políticas públicas que buscan fortalecer la presencia del Estado en todo el territorio.






