Facundo Tignanelli, diputado de La Matanza, y la diputada Micaela Olivetto presentaron en la provincia de Buenos Aires un proyecto de ley para establecer un régimen integral de prevención y regulación de las apuestas online. La iniciativa apunta a fortalecer el control sobre la actividad, combatir el juego ilegal y destinar parte de los recursos que genera el sector a instituciones barriales y al deporte de alto rendimiento. El objetivo es proteger a los usuarios y recuperar para la provincia recursos que hoy se escapan sin control.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la prevención de la ciber ludopatía, un problema que crece entre los más jóvenes. Por eso, la ley incorpora controles biométricos para frenar el acceso de menores, límites de tiempo de uso, restricciones de ingresos diarios y un registro de autoexclusión. Se trata de herramientas concretas para que el Estado pueda intervenir antes de que el juego se convierta en una enfermedad.
En materia de publicidad, la iniciativa es contundente: prohíbe los avisos dirigidos a menores de edad, elimina las promociones para captar usuarios y obliga a incluir la leyenda "Apostar no es un juego" en todas las publicidades. Además, impone un gravamen del 100% a la promoción y publicidad de la actividad para financiar un fondo sanitario de Salud Mental y Ciber Ludopatía. "Por cada peso que inviertan en promoción y publicidad van a tener que volcar la misma cantidad a un fondo para prevención y atención", explicaron los legisladores.
El proyecto también propone darle herramientas a la Justicia con la creación de una Fiscalía Especializada en Apuestas Ilegales en Línea (FEAIL), que tendrá a cargo investigar a los operadores clandestinos y ordenar medidas urgentes como el bloqueo de plataformas. De esta manera, se busca perseguir a quienes operan por fuera de la ley y se llevan recursos de la economía provincial sin ningún tipo de control estatal.
Tignanelli sostuvo que "se tocan grandes intereses, es una pelea que hace falta dar y la vamos a llevar adelante. Estas empresas sustraen de la economía de la provincia una suma exorbitante y más del 70% se gira al exterior". En la misma línea, agregó: "Vienen generando un daño muy grande desde hace mucho tiempo, creemos que es necesario regularlas, controlarlas y hacer que empiecen a pagar". Y concluyó: "Llamarlas juego es una trampa, son lugares donde se realizan apuestas".
La iniciativa fija, además, un aporte del 3% sobre los premios liquidados por las empresas del sector. Esos recursos irán a clubes, centros culturales y centros de jubilados. "Con los fondos que crea la ley van a poder fortalecerse los clubes, centros culturales y centros de jubilados, que son los lugares donde los vecinos y vecinas de la provincia efectivamente se organizan como comunidad, y que vienen siendo sistemáticamente ignorados y castigados". Parte de esos fondos se destinará a becas para atletas y deportistas de alto rendimiento.
De esta manera, el proyecto plantea una doble pelea: por un lado, contra el juego ilegal y la falta de regulación; por otro, contra un negocio que hoy envía al exterior más del 70% de los recursos que extrae de la provincia, mientras las comunidades locales sostienen a los clubes y centros culturales con esfuerzo. La iniciativa busca que ese dinero se quede en la provincia y se convierta en herramientas concretas para la salud mental, el deporte y la cultura barrial.
