En una medida que resguarda el empleo de miles de trabajadores del transporte, el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires –a cargo del gobierno de Axel Kicillof– anunció una prórroga excepcional de 60 días en la vigencia de las licencias profesionales interjurisdiccionales. La decisión responde a las serias dificultades que generó la implementación del nuevo esquema dispuesto por la Nación, el cual, según fuentes oficiales, aún no cuenta con la cantidad suficiente de prestadores habilitados en muchas regiones del país.
La cartera provincial explicó que la abrupta modificación normativa eliminó la anterior Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional (LiNTI) y la reemplazó por licencias profesionales nacionales de categorías C, D y E. Bajo el nuevo régimen, todas las evaluaciones psicofísicas, capacitaciones y exámenes deben realizarse exclusivamente a través de prestadores autorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), quienes además fijan sus propios aranceles sin una tarifa de referencia unificada.
“Ante las múltiples complicaciones y el riesgo concreto de que muchos choferes se vieran imposibilitados de trabajar, el gobierno provincial intervino con celeridad para garantizarles certeza laboral”, destacaron desde el Ministerio. La Provincia de Buenos Aires integra el Sistema Nacional de Licencias de Conducir desde 2010 y, por delegación de la ANSV, es la encargada de emitir este tipo de habilitaciones en el distrito más poblado del país.
La limitada red de prestadores homologados por Nación –en particular en zonas alejadas– amenazaba con interrumpir la actividad de conductores de camiones, micros y otros servicios esenciales. Con la ampliación del plazo, el gobierno de Kicillof busca que ningún trabajador quede desprotegido mientras se ordena la transición, dejando en claro que, a diferencia del ajuste y la improvisación que se observan en el nivel central, en territorio bonaerense se defienden el empleo y la producción.
