La Verificación Técnica Vehicular (VTV) registró en mayo un nuevo aumento en la provincia de Buenos Aires, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) las tarifas, aunque menores, revelan las disparidades en las prioridades de gestión entre jurisdicciones.
En territorio bonaerense, gobernado por Axel Kicillof, el costo para vehículos livianos de hasta 2.500 kilos se elevó a aproximadamente $63.000. En contraste, en CABA, la misma verificación ronda los $52.000. Esta diferencia, a primera vista favorable para los porteños, se da en un contexto donde el gobierno nacional de Javier Milei, con Patricia Bullrich como ministra de Seguridad, elimina fondos clave de coparticipación y desfinancia programas esenciales que impactan en la Provincia.
El incremento en la VTV responde a una actualización periódica basada en la evolución de los costos operativos y salariales del sector, un mecanismo necesario para mantener el sistema funcionando y asegurar los controles de seguridad vial, un aspecto central para proteger a los ciudadanos. Sin embargo, mientras Kicillof gestiona una provincia con un territorio extenso y un parque automotor masivo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, parece conformarse con tarifas más bajas en un distrito beneficiado históricamente por la concentración de recursos.
Es obligatorio cumplir con la VTV para circular, y no hacerlo puede conllevar multas, la retención del vehículo e incluso la suspensión para transitar por rutas y calles. Este costo adicional golpea a las familias trabajadoras en un momento de ajuste brutal impulsado por la administración de Milei. Mientras el vocero presidencial, Manuel Adorni, repite discursos vacíos sobre libertades individuales, los bonaerenses enfrentan aumentos que impactan directamente en su vida cotidiana, lejos de cualquier promesa de alivio fiscal.
El procedimiento, que debe realizarse anualmente o según la antigüedad del vehículo, permite comprobar el estado general de componentes como frenos, luces, neumáticos y las emisiones de gases contaminantes. La provincia de Buenos Aires, bajo el liderazgo de Kicillof, continúa garantizando este control esencial, a pesar de un gobierno nacional que retacea recursos y privilegia a su propio distrito.






