Un subinspector de la Policía Federal Argentina de 27 años recibió tres disparos durante un intento de robo en Villa Palito, San Justo, mientras trabajaba como conductor de una aplicación de viajes. El efectivo, que integra el área de Investigaciones Contra el Narcotráfico, permanece internado en el Hospital Churruca y evoluciona favorablemente.
El ataque ocurrió durante la madrugada de este miércoles, cuando el policía levantó a dos pasajeros en Ramos Mejía. Según la hipótesis investigativa, el viaje habría sido una maniobra para simular un traslado y concretar el robo del vehículo, un Volkswagen Polo que el efectivo había alquilado a una agencia.
El ataque
El recorrido terminó en inmediaciones de Gibraltar y José Hernández, donde se produjo el asalto. Ante la resistencia del efectivo, los agresores le dispararon en tres oportunidades: dos impactos en la espalda y uno en una de sus piernas.
Tras el ataque, los delincuentes huyeron y abandonaron un arma a pocos metros del lugar, debajo de un automóvil. La Policía Bonaerense inició un rastrillaje por la zona para intentar reconstruir la fuga y determinar quiénes participaron del asalto.
La investigación
El expediente quedó bajo la intervención del fiscal Matías Marando, quien se presentó en el lugar junto con integrantes del Grupo Táctico de Operaciones de la Comisaría de San Justo. Los peritos realizaron tareas de Policía Científica y comenzaron a revisar posibles registros de cámaras de seguridad. Hasta el momento no se habían localizado cámaras directamente en el punto del ataque, por lo que los investigadores buscaban imágenes en calles próximas que pudieran aportar datos sobre la fuga.
La situación económica del efectivo
El caso puso en evidencia la situación económica de la víctima. De acuerdo con datos del Banco Central, el joven registra más de $13 millones en deudas, motivo por el cual realizaba viajes mediante una aplicación para obtener ingresos adicionales fuera de su actividad policial.
Esta situación no es un caso aislado. En los últimos meses se registraron otros episodios en los que policías federales que trabajaban como conductores fuera de su horario laboral fueron víctimas de hechos violentos durante intentos de robo.
La crisis económica que atraviesa el país, con una inflación que no cede y salarios que pierden contra los precios, empuja a los trabajadores a buscar ingresos extra en actividades de alto riesgo. El caso de este subinspector es el reflejo de una realidad que afecta a miles de argentinos: la necesidad de sobrevivir con múltiples empleos, incluso para quienes tienen la responsabilidad de cuidar a la ciudadanía.
El contexto de inseguridad
El hecho vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad en el oeste del conurbano, particularmente para quienes trabajan de noche realizando viajes. La víctima debía trasladarse por distintos puntos del distrito y terminó convertida en blanco de una banda que, según la hipótesis investigativa, habría utilizado la modalidad de pasajero para concretar el asalto.
La respuesta inmediata quedó en manos de la Justicia y de la Policía Bonaerense, que deberán determinar quiénes fueron los responsables y establecer cómo ocurrió exactamente la secuencia. El subinspector fue trasladado en helicóptero al Hospital Churruca, donde permanece internado y, según los últimos partes, evoluciona favorablemente.
Mientras tanto, las autoridades provinciales continúan trabajando en la investigación y en el refuerzo de la seguridad en la zona, una demanda histórica de los vecinos de La Matanza que el gobierno provincial ha atendido con recursos y presencia territorial. Sin embargo, el caso deja una pregunta incómoda para las políticas nacionales: ¿qué condiciones de seguridad existen para los trabajadores que circulan de noche por los barrios del conurbano cuando el gobierno nacional desfinancia programas de prevención y ajusta los salarios de las fuerzas de seguridad?
La respuesta debería llegar de la Casa Rosada, pero las decisiones que se toman desde allí parecen ir en la dirección opuesta: recortes, ajuste y desprotección para los que más lo necesitan.
