La Policía de la Provincia de Buenos Aires detuvo a cinco personas por el crimen de Diego Aguirre, un empleado de una distribuidora asesinado durante un asalto en San Justo. Entre los aprehendidos hay un oficial de la Policía de la Ciudad y un cadete de la fuerza bonaerense, una situación que quedó bajo investigación judicial.

El hecho ocurrió el viernes por la tarde, a plena luz del día, sobre Juan Manuel de Rosas al 5600, entre las calles León Gallo y Ambrosetti. En ese lugar, el propietario de la distribuidora fue sorprendido por dos delincuentes armados cuando se disponía a subir a su camioneta.
Los asaltantes se movilizaban en un Fiat Siena conducido por un tercer cómplice. Después de amenazar al comerciante, le robaron un bolso que contenía el dinero correspondiente a la recaudación del día.
Un empleado del comercio, identificado como Diego Aguirre, de 47 años, intentó defender a su jefe y recibió un disparo. Los ladrones escaparon y, minutos más tarde, personal médico constató el fallecimiento del trabajador. Según fuentes policiales, el balazo impactó en la mano, el torso y la axila de la víctima.
El análisis de las cámaras de seguridad permitió reconstruir el recorrido del Fiat Siena, que fue encontrado abandonado a unas diez cuadras del lugar del crimen. El vehículo llevaba una patente trucha y tenía un pedido de secuestro por robo agravado vigente desde finales de junio.
Más tarde, otra cámara registró a los tres presuntos ladrones cuando subían a un vehículo de apoyo: un Renault Logan gris. Desde ese momento, los investigadores continuaron el seguimiento del rodado para establecer hacia dónde se dirigían.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, horas después del asesinato el Renault Logan llegó a un bar nocturno de San Justo, ubicado sobre la avenida Arturo Illia al 2700.
Los efectivos se trasladaron hasta el lugar y detuvieron allí a cinco personas. Durante el procedimiento también secuestraron el arma reglamentaria del oficial de la Policía de la Ciudad y el Renault Logan.
La presencia de un integrante de la Policía de la Ciudad y de un cadete de la Policía bonaerense entre los detenidos agrega un componente institucional a una causa que investiga el asesinato de un trabajador durante un robo. La responsabilidad de cada uno deberá ser determinada en el marco de la investigación.
Luego, la Policía allanó los domicilios de los detenidos en González Catán, Villa Celina, Isidro Casanova y Boulogne Sur Mer. Los operativos terminaron sin hallazgos de elementos de interés para la causa.
En paralelo, vecinos comenzaron a expresar en las redes sociales sus reclamos de justicia por el asesinato de Aguirre. Los mensajes destacaron la trayectoria laboral de la víctima y el vínculo que mantenía con los comercios del barrio.
“¡Ojalá sean los verdaderos asesinos! Diego era un gran hombre y empleado, papá hace dos meses, 47 años y trabajando en el barrio hace más de 25 años, vio crecer muchos comercios desde que eran kioscos, entre ellos el de mis papás!!!“, contó una joven.
“Era un hombre muy respetuoso y siempre atento, laburador, todos los días pasaba con la camioneta por León Gallo a levantar pedidos, eran las 8 am y él era el primero en estar parado en su puesto de trabajo. Muy triste lo que le pasó, él decía que este año iba a ser el último que trabajaba para dedicarse a su hijita recién nacida”.
