El Tribunal en lo Criminal Nº 4 de La Matanza sentenció a Araceli Natacha Palavecino a prisión perpetua tras considerarla culpable del homicidio calificado por el vínculo en perjuicio de su pareja, conforme a la acusación presentada por el fiscal Sergio Antín y el representante de la familia de la víctima, Matías Melin.
Durante el juicio, se probó que la agresión consistió en una puñalada directa al tórax, específicamente en la zona cardíaca, lo que resultó fatal para la víctima. Además, se estableció que la acusada actuó con plena conciencia y control sobre sus acciones, descartando la defensa basada en una posible legítima defensa o una emoción violenta.
El Tribunal rechazó la existencia de un contexto de violencia de género que pudiera atenuar la pena, señalando que no hubo relación causal entre episodios previos y el crimen cometido. Según la sentencia, el motivo del homicidio fueron celos, y la acción fue ejecutada con premeditación y voluntad clara antes, durante y después del hecho.
Este caso constituye un antecedente poco común en la región, dado que implica la condena a una mujer por asesinar a su pareja en circunstancias que difieren del patrón habitual. Aplicando la perspectiva de género, los jueces concluyeron que Palavecino desempeñó un rol activo, violento y dominante en el crimen, sin que existan atenuantes que modifiquen la calificación judicial del delito.






