El caso del homicidio del remisero Eduardo José Gómez, ocurrido el 15 de marzo en San Justo, sufrió un cambio significativo en las últimas horas con la desestimación de la prueba central que apuntaba contra Dylan y Brian Portillo.
El testigo que había identificado a los hermanos no ratificó sus denuncias en una posterior declaración judicial, enfrentando ahora una causa por falso testimonio. Esta retractación debilitó la acusación que hasta entonces sostenía la detención.
Mientras tanto, la investigación recopiló nuevas evidencias y testimonios que confirmaron la inocencia de Dylan y Brian, de 22 y 31 años respectivamente. Ambos permanecieron detenidos durante 10 días hasta que se produjo esta modificación en la causa que motivó su liberación inmediata.
Los hermanos presentaron al expediente coartadas constatadas: uno se encontraba en su casa junto a su familia, y el otro en una fiesta en Pontevedra junto a su pareja. El análisis de sus teléfonos celulares corroboró estas versiones, aportando elementos de respaldo clave para la Justicia.
El fiscal Adrián Arribas dispuso la liberación y el avance de la investigación hacia nuevas líneas para identificar a los verdaderos responsables del asesinato del remisero Gómez.
Este desarrollo evidencia la importancia del análisis riguroso de pruebas en la Justicia y el respeto a las garantías procesales para evitar detenciones infundadas.






