En la investigación por el crimen del remisero en San Justo, la familia de los dos jóvenes detenidos sostiene que son inocentes y asegura poseer pruebas que respaldarían una coartada clave. En exclusiva para El Nacional de Matanza, Adriana, tía de uno de los acusados, detalló la situación.
Durante la entrevista con Carlos “Charly” Terraza y Sebastián Bandera Vila, Adriana explicó que tanto Dylan como Brian Portillo estaban en una fiesta en Pontevedra al momento del hecho. Según indicó, existen videos, registros horarios y testigos que ubican a los jóvenes en ese lugar alrededor de las 6:20 de la mañana, mientras que el ataque ocurrió cerca de las 6:29. Por ese margen, la familia sostiene que su participación sería “imposible”.
Desde la acusación, se sostiene que se basa en el testimonio de un único testigo que se presentó espontáneamente y afirmó reconocer a los jóvenes a partir de un video de baja calidad. También se señala que este testimonio presenta inconsistencias, ya que inicialmente el testigo señaló a otra persona como autor del disparo y luego modificó su relato.
Fuentes judiciales consultadas indicaron que, si se verifica la veracidad de la coartada y la honestidad de los detenidos ante la Justicia, podrían recuperar la libertad en las próximas horas. La investigación continúa para corroborar la autenticidad de los registros y la consistencia de los testimonios aportados por la familia.
Además, fuentes informaron que habría un nuevo detenido, aunque esta información está bajo confirmación judicial. Por ahora, la causa sigue en etapa de recopilación de datos y análisis de pruebas.






