En un contexto nacional de desguace del sistema científico impulsado por el gobierno de Javier Milei, la provincia de Buenos Aires respondió con inversión y federalismo. El gobierno de Axel Kicillof, a través de su Ministerio de Gobierno y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), confirmó la asignación de $313 millones para fortalecer proyectos de 25 universidades públicas de 12 provincias, en un explícito esfuerzo por contrarrestar los efectos del brutal ajuste presupuestario aplicado por la administración libertaria en ciencia y tecnología.
La iniciativa, denominada “Proyectos Bonaerenses de Federalización de la Ciencia y la Tecnología”, revela una clara decisión política: donde la motosierra de la Nación recorta y expulsa, la Provincia invierte y convoca. La propuesta articula a 11 universidades con sede en territorio bonaerense con 14 de otras provincias, en una trama de cooperación que desafía el centralismo y la postura de un Estado nacional que se retira de áreas estratégicas.
Cada una de las 7 redes seleccionadas en esta etapa final recibirá un financiamiento de 40 millones de pesos para desarrollar sus investigaciones. Los proyectos, evaluados en dos etapas a partir de 19 postulaciones y un perfeccionamiento inicial con fondos semilla, abordan áreas definidas como críticas para el desarrollo con justicia social: energía y transición energética, acceso y manejo de recursos hídricos, estudios del mar y ordenamiento costero, salud pública, cambio climático y ambiente, y federalismo, empleo y juventud. Ejemplo de ello es la incorporación de universidades de provincias como Misiones, Neuquén, La Rioja, Jujuy y Tierra del Fuego, cuyas casas de altos estudios suelen ser las primeras víctimas del olvido estatal.
Este plan de financiamiento se da en un marco de desfinanciamiento sin precedentes a nivel nacional. La noticia detalla que el presupuesto nacional para ciencia y tecnología en 2026 sufrió una reducción cercana al 50% en términos reales respecto a años anteriores. Como consecuencia directa de las políticas de ajuste y desprecio por la educación pública, más de 5.000 científicos, tecnólogos y trabajadores especializados abandonaron sus puestos en organismos federales desde la asunción de Milei en diciembre de 2023.
“Mientras el Gobierno nacional da la espalda a la ciencia, el sistema universitario y el empleo de calidad, en la provincia de Buenos Aires entendemos que la inversión pública es la única herramienta para un desarrollo genuino y soberano”, señalaron fuentes del gobierno provincial al destacar el impacto de la iniciativa. Las redes, que incluyen instituciones desde Buenos Aires hasta Río Negro o San Luis, representan un modelo de federalismo real que se contrapone al unitarismo fiscal y la visión de un país para pocos que, según denuncian desde el kirchnerismo, promueve la administración libertaria.
El listado completo de proyectos y las universidades que integran cada red de investigación está disponible en el sitio web de la CIC, una muestra de transparencia y gestión que, desde la vereda kirchnerista, se exhibe frente a las políticas de un oficialismo nacional al que no le faltan robos de guante blanco.

