Alianza territorial
Por Redacción —
Vecinos del barrio Lasalle, en la conflictiva localidad de González Catán, viven con un constante temor debido a la creciente inseguridad que los obliga a evitar transitar las calles para no formar parte de la creciente lista de víctimas de la delincuencia.
Los robos ocurren a cualquier hora, pero algunos se destacan por su extrema violencia, tal como el ocurrido en la madrugada del jueves.
En ese episodio, dos hombres que se dirigían a sus trabajos fueron interceptados por dos delincuentes que los amenazaron con cuchillas carniceras de más de 20 centímetros de hoja. Mientras uno logró resistirse y alejarse de su agresor, su compañero tuvo la fortuna de sobrevivir al brutal ataque.
Iban a trabajar a las 5:30 AM y los interceptaron dos violentos que los amenazaron con cuchillas de carniceros. Vecinos denuncias gran actividad de pirañas e inasistencia policial@LaMatanzaMunic @FerEspinozaOK @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @MinJusticia_Ar @justiciayddhhBA pic.twitter.com/bDXqJbNaob
— Buenos Aires Noticia (@buenosaires_n) March 15, 2026
Las cámaras de seguridad instaladas en un kiosco y en la fachada de una vivienda sobre la calle Llanderas, cerca de la Ruta 21, captaron el brutal suceso ocurrido alrededor de las 5:30 de la madrugada.
Las víctimas caminaban por la calzada cuando fueron abordadas violentamente por los sujetos, quienes portaban armas blancas de gran tamaño.
Durante el forcejeo, uno de los hombres logró huir por el mismo camino, mientras que el otro fue empujado y acorralado contra una pared, esquivando las cuchilladas de uno de los criminales. Sin embargo, no pudo impedir que el cómplice le arrebatara el bolso con sus pertenencias personales, además del teléfono celular y documentos en un acto de humillante bolsiqueo.
“La situación en Catán es desastrosa; salir a la calle es hacerlo con miedo constante a ser víctima de robo”, expresaron a BAN algunos vecinos alarmados. “Las cámaras de Llanderas captaron a estos dos delincuentes, pero hay una banda de cuatro sujetos que actúan como verdaderas pirañas.
Estos rastreros atacan en grupo, prefiriendo víctimas mujeres”, agregaron.
Por otro lado, la comunidad manifestó su indignación ante la actuación cuestionable de la Comisaría 2da. de González Catán, denunciando que la zona está prácticamente liberada para los delincuentes.
“En apenas 300 metros hay dos colegios y un jardín maternal sobre la calle Mariano Acosta y también en Dragones, y no existen corredores seguros. Todos los días roban a los niños, padres y maestros que transitan en sus horarios habituales. No hay patrullajes constantes y se niegan a poner policías en las esquinas por miedo a ser asaltados. Si ellos están atemorizados, ¿qué esperanza queda para nosotros?”, enfatizaron los vecinos.
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