
Por Redacción —
En la tarde del jueves, cuatro individuos que no se ocultaron el rostro irrumpieron con violenta intención de robo en una concesionaria de vehículos en La Matanza. Durante el atraco, atacaron ferozmente a una pareja, siendo la mujer y un empleado los más afectados por la brutalidad del hecho.
En el lugar también se encontraba la pequeña hija de los propietarios, que aunque no sufrió golpes, se encontró en repetidas ocasiones en medio de la peligrosa situación.
Al día siguiente, un video grabado por cámaras de seguridad se difundió en redes causando gran conmoción debido al alto nivel de violencia que desplegaron los asaltantes durante el robo.
Video completo Salvaje robo en González Catán
Por ahora, la investigación se encuentra bajo un fuerte hermetismo y solo se manejan informaciones no confirmadas respecto al suceso.
El atraco tuvo lugar en las oficinas de una concesionaria de automóviles usada, ubicada sobre la Av. Brigadier Juan Manuel de Rosas (ex ruta 3), donde los delincuentes ingresaron con el objetivo claro de apoderarse de dinero en efectivo.
Aunque allí se comercializan vehículos usados, llama la atención que los ladrones parecían tener la certeza de que había disponible una suma importante en efectivo, pese a que estas transacciones suelen manejarse por medios bancarios o pagos previos (“señas”) que no requieren dinero físico. Esta contradicción se observa en la presencia de una máquina contadora de billetes ubicada sobre el escritorio del lugar.
Una de las hipótesis indica que, en sus redes sociales, el propietario había mostrado imágenes contando un importante monto en dólares, lo que habría alertado a los delincuentes para llevar a cabo el ataque buscando beneficiarse de esa información.
Otra posibilidad es que los ladrones hubieran recibido datos de un reciente pago en efectivo o una transacción significativa realizada en horas previas.
Las imágenes del video no solo reflejan la extrema violencia, sino que también evidencian que los criminales no actuaron de forma improvisada, mostrando clara experiencia en asaltos a lugares comerciales.
A 48 horas del ataque, las autoridades policiales deberían tener ya identificados a los sospechosos, ya que sus rostros aparecen con nitidez en las grabaciones. Es probable que cuenten con antecedentes penales y casos de violencia de género.
Un servicio eficiente de inteligencia criminal, tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios, podría facilitar la pronta captura de estos individuos y brindar tranquilidad a la comunidad afectada.







