Agenda peronista
Por Redacción —
Una reciente encuesta de CB Global Data expone un panorama complicado para el gobernador bonaerense Axel Kicillof respecto a sus aspiraciones presidenciales, al posicionar al presidente Javier Milei con una imagen positiva dominante en 21 de las 24 provincias argentinas.
El relevamiento, llevado a cabo entre el 1 y 4 de febrero de 2026, abarcó una muestra nacional superior a 24.600 casos y contó con un margen de error que oscila entre 3% y 4%. Se enfocó en evaluar la percepción ciudadana sobre ambos referentes en cada jurisdicción del país.
El mandatario Milei registra sus máximos niveles de valoración en provincias como Mendoza (57,3%), Córdoba (56,9%) y San Luis (54,5%), reafirmando un sólido respaldo en la región centro-oeste y superando ampliamente a Kicillof en territorios clave.
A pesar de que en algunas provincias su imagen también enfrenta altos índices de rechazo, Milei mantiene mayores niveles de aprobación que el gobernador bonaerense incluso en distritos donde sus números son relativos bajos, como Chaco o Formosa.
Por su parte, Kicillof logra mejores índices de imagen positiva únicamente en tres provincias: Santiago del Estero (55,9%), Provincia de Buenos Aires (47,0%) y Formosa (46,5%), consolidando allí su núcleo de apoyo político.
En estos territorios concentra su influencia y resistencia ante la creciente dominancia de Milei en el resto del país. El gobernador bonaerense aspira a romper con la llamada "maldición" que vincula a figuras históricas como Adolfo Alsina y Dardo Rocha con la imposibilidad de alcanzar la presidencia.

Las diferencias entre ambos líderes son especialmente apreciables en provincias decisivas como Córdoba, Mendoza y Santa Fe, donde la brecha a favor de Milei supera los 20 puntos porcentuales.
Además, el informe aclara que Kicillof afronta un desafío considerable con niveles de rechazo que superan el 50% en la mayoría de las provincias, dificultando su futura proyección nacional.
Más allá del duelo entre Milei y Kicillof, el estudio también evaluó la imagen de otros gobernadores e intendentes del país. Sobresalen figuras provinciales con elevada valoración como Marcelo Orrego en San Juan, Osvaldo Jaldo en Tucumán y Claudio Poggi en San Luis, mientras que otros mandatarios exhiben percepciones menos favorables.
Estos datos dibujan un mapa político complejo y cambiante, en el marco del inicio del ciclo electoral que culminará en 2027.
Asimismo, se reavivan las discusiones en torno a las legendarias "Maldición de Alsina" y la "Maldición de Dardo Rocha", mitos que sostienen que ningún gobernador bonaerense logró alcanzar la presidencia de la Nación por vía electoral.
En la historia reciente, solamente Eduardo Duhalde ha esquivado esa suerte, aunque no mediante una elección, sino tras la crisis de diciembre de 2001 y el rápido relevo de cinco presidentes en once días, siendo designado por la Asamblea Legislativa.
Un dato curioso: en 1999, para intentar romper esta "maldición", Duhalde realizó un ritual esotérico en la Plaza Moreno de La Plata, acompañado por el parapsicólogo Manuel Salazar. Este acto buscaba contrarrestar el maleficio histórico y terminó con Duhalde como el único gobernador bonaerense en superar esa barrera.







