A 34 años del atentado contra la Embajada de Israel en Argentina, ocurrido el 17 de marzo de 1992, se llevó adelante un acto conmemorativo en Buenos Aires para honrar a las víctimas y renovar el compromiso por la memoria y la justicia.
La ceremonia se realizó en el barrio porteño de Retiro, exactamente en el lugar donde funcionaba la sede diplomática, y contó con la participación de autoridades nacionales, representantes de la comunidad judía y familiares de las víctimas que mantienen vivo el reclamo por el esclarecimiento del caso.
El trágico ataque dejó un saldo de 22 personas fallecidas y más de 200 heridas, marcando uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente del país, y un recordatorio permanente de la necesidad de fortalecer la memoria colectiva para evitar que hechos similares se repitan.
Durante la ceremonia se guardó un minuto de silencio y se leyó en voz alta el nombre de cada una de las víctimas para mantener presente su recuerdo. En los discursos, se enfatizó la importancia de preservar esta memoria y se renovó el pedido de avances en la investigación judicial, que hasta hoy no ha logrado condenas.
Este atentado fue el primero de una serie de ataques terroristas que azotaron a Argentina en los años 90, seguido por el atentado a la AMIA en 1994, ambos casos emblemáticos de impunidad que continúan siendo motivo de movilización y exigencia por parte de los organismos de derechos humanos y la comunidad.
A más de tres décadas del evento, la conmemoración anual reafirma la vigencia del compromiso popular y político para defender la memoria, con el objetivo de que la justicia prevalezca y tragedias semejantes no vuelvan a ocurrir.






