El Gobierno nacional habilitó el derribo de aeronaves de origen externo declaradas hostiles durante la visita del papa León XIV. La autorización quedó establecida en el Decreto 1334/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, que amplía las reglas de protección aeroespacial vigentes desde 2016.
El protocolo se aplicará del 8 al 11 de noviembre en sectores restringidos del espacio aéreo de Buenos Aires y Córdoba. Durante esos días, el Pontífice tiene previstas actividades oficiales y religiosas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján, con la presencia de autoridades nacionales y extranjeras y miles de fieles.
La norma limita el derribo a casos de ataque armado o amenaza inminente, y establece que antes deberán agotarse los procedimientos de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje. El Comando Conjunto Aeroespacial podrá declarar hostil a una aeronave; la autorización final para usar la fuerza quedará en manos del ministro de Defensa, Carlos Presti.
En el caso de aeronaves civiles, la medida solo podrá aplicarse si existe una amenaza cierta e inminente contra la vida de las personas y no hay otra forma de neutralizarla. Incumplir instrucciones de vuelo, por sí solo, no será motivo suficiente para habilitar el derribo.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) coordinará las restricciones con las autoridades militares. De acuerdo con la gravedad de cada situación, podrán ordenarse desvíos de vuelos, limitarse la circulación o cerrarse temporalmente sectores del espacio aéreo.








