Este 16 de agosto se cumplen 24 años del fallecimiento de Federico Pedro Russo, intendente de La Matanza entre 1983 y 1991, y Miguel Saredi volvió a reivindicar su figura como uno de los dirigentes centrales del peronismo local y del regreso de la democracia.
Russo murió el 16 de agosto de 2002, a los 75 años. Había nacido el 7 de marzo de 1927 y construyó una extensa trayectoria política y militante ligada al distrito y a la recuperación institucional de 1983. Fue el primer intendente elegido por el voto popular después de la dictadura y permaneció al frente del municipio durante dos períodos consecutivos, hasta 1991.
Saredi ya había recordado su figura en otros aniversarios. En 2022, cuando se cumplieron dos décadas de su muerte, lo definió como un dirigente que había dejado una marca profunda en la historia del peronismo local, tanto por su militancia como por su gestión municipal.
El recuerdo de un dirigente popular
Al evocar a Russo, Saredi puso el acento en las características personales que, según señaló, lo convirtieron en una figura respetada dentro de la comunidad matancera: su sencillez, su compromiso y la relación directa que construyó con vecinos y militantes.
Russo fue fundador de la agrupación Lealtad Peronista y tuvo un papel destacado en la reorganización del peronismo local durante los años previos al retorno de las instituciones democráticas. Su trayectoria estuvo atravesada por la militancia y por una concepción de la política vinculada con la defensa de los sectores populares.
“Fue un hombre que marcó toda la historia del peronismo de La Matanza, antes y después de la vuelta de la democracia”, había expresado Saredi al recordar su figura.
El dirigente también resaltó la importancia de la agrupación Lealtad Peronista en aquellos años y las historias que recibió de compañeros y vecinos que conocieron personalmente a Russo.
El intendente del regreso democrático
La elección de 1983 representó un momento histórico para la Argentina. Después de años de interrupciones institucionales, los ciudadanos volvieron a elegir democráticamente a sus autoridades.
En ese contexto, Federico Russo se convirtió en el primer intendente electo de La Matanza después del retorno de la democracia. Su llegada a la intendencia tuvo una particularidad: provenía de una trayectoria estrechamente vinculada con el trabajo y la militancia territorial. Distintos registros históricos lo ubican como un dirigente de origen humilde que llegó a ocupar la máxima responsabilidad política del distrito.
Durante sus dos mandatos, La Matanza atravesó una etapa de profundas transformaciones políticas y sociales, en paralelo con el proceso de reconstrucción democrática que vivía el país.
Una figura que continúa presente
La influencia de Federico Russo en la política matancera trascendió los años de su gestión. Su nombre permanece incorporado al espacio público del distrito y continúa siendo reivindicado por dirigentes, militantes y organizaciones políticas.
En 2022, al cumplirse 20 años de su fallecimiento, el Partido Justicialista de La Matanza realizó un homenaje y descubrió un busto en su memoria en la zona de González Catán. En aquella oportunidad se destacó su condición de primer intendente del distrito elegido tras el retorno democrático y su compromiso con la comunidad.
También existe una estación del Metrobús de La Matanza denominada Intendente Federico Russo, como parte de los distintos reconocimientos que mantienen vigente su nombre en el distrito.
Para Saredi, recordar a Russo implica también recuperar parte de la historia política de La Matanza y de aquellos dirigentes que construyeron su trayectoria desde la militancia territorial. En una oportunidad anterior, al recordar el aniversario de su nacimiento, Saredi destacó especialmente sus convicciones, sus valores, su compañerismo y su búsqueda de unidad dentro del peronismo matancero.
Una memoria ligada a La Matanza
A 24 años de su fallecimiento, Federico Pedro Russo continúa ocupando un lugar significativo en la memoria política de La Matanza. Su paso por la intendencia, su participación en la reorganización del peronismo y el vínculo construido durante décadas con vecinos y compañeros forman parte de una historia que, para Miguel Saredi, merece ser recordada.
En este nuevo aniversario, el recuerdo vuelve a poner en primer plano a un dirigente que atravesó distintas etapas de la vida política argentina y que quedó identificado con un momento trascendental: el regreso de la democracia y la recuperación de la participación popular en La Matanza.






