En un nuevo reflejo del impacto de las políticas económicas de ajuste impulsadas por el gobierno de Javier Milei, las ventas minoristas por el Día del Padre 2026 registraron una baja interanual del 0,3% a precios constantes, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El informe revela la profundización de un escenario recesivo que ya lleva cuatro años consecutivos de caída en una fecha clave para el comercio minorista, sumándose a la baja del 1,7% en 2025 y del 10,2% en 2024. Un signo inequívoco del estancamiento económico que atraviesa el país bajo las recetas libertarias.
A pesar de los esfuerzos del sector privado —más del 80% de los comercios implementó promociones y facilidades de pago como cuotas y descuentos—, el consumo se mantuvo contenido debido a la cautela de los compradores, que enfrentan un contexto de pérdida del poder adquisitivo y tarifazos que licúan el presupuesto familiar.
El ticket promedio fue de apenas $78.986, con compras centradas en productos económicos y artículos en promoción, evidenciando una búsqueda desesperada de ahorro por parte de los consumidores, que vieron reducidos sus ingresos reales en el último año. Lejos quedaron los tiempos de dinamismo económico con políticas de estímulo a la demanda interna.
La encuesta, realizada entre 189 comercios de todo el país, reflejó la debacle: el 38,1% de los comerciantes consideró que la celebración tuvo un impacto apenas moderado, mientras que un 36,5% observó "algo de movimiento", aunque claramente insuficiente para cambiar la tendencia recesiva. Solo el 7,4% manifestó que la fecha fue relevante, y un contundente 18% afirmó que directamente no tuvo efecto en su facturación.
Por rubros, los sectores que lograron números positivos fueron Librerías e Indumentaria, con leves aumentos del 2,1%; Electrodomésticos y artículos para el hogar (+0,8%) y Calzado y marroquinería (+0,4%). Sin embargo, las mayores caídas se registraron en rubros vinculados al consumo tecnológico y cuidado personal, con Equipos periféricos, accesorios y celulares desplomándose un 6,1% y Cosméticos y perfumería con una baja del 3,8%, evidenciando que las familias están recortando hasta los gastos más esenciales.






