El mes de julio traerá nuevos incrementos en servicios básicos y privados que afectan directamente a las economías familiares, con aumentos que siguen la evolución de la inflación de mayo.
El transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) experimentará subas en colectivos y trenes: en CABA el boleto mínimo para recorridos cortos sube un 4,1%, a $820,60, mientras en la provincia el aumento en colectivos será del 4,3%, alcanzando $1.059,28 para distancias similares. Además, los trenes aplicarán aumentos escalonados del 8,6% en julio, 10,5% en agosto y 7,1% en septiembre.
En medicina prepaga, principales empresas como Swiss Medical, Osde y Sancor Salud ajustarán sus cuotas un 2,1%, acorde al índice inflacionario, mientras que Omint tendrá incrementos de hasta 2,9% dependiendo del plan.
Los peajes porteños también recibirán un ajuste del 4,1%, mostrando subas significativas en autopistas importantes como la 25 de Mayo y Perito Moreno, con tarifas que superan los $4.600 y hasta $6.500 en hora pico para vehículos livianos.
Respecto a los alquileres, el Gobierno actualiza contratos acorde al índice oficial. Los contratos anuales que ajustan por el Índice de Contratos de Locación (ICL) del Banco Central aumentarán un 31,54%, mientras que los semestrales ajustados por el IPC subirán un 16,7% y los trimestrales un 8,1%. Es fundamental que cada inquilino revise su contrato para saber el porcentaje aplicable.
En servicios públicos, Edenor y Edesur aplicarán un aumento promedio del 1,5% en la factura de energía de junio, coincidiendo con el fin de la emergencia energética que rige el régimen tarifario. El gas tendrá subas estimadas del 2,81%, aunque aún sin publicación oficial, y el consumo invernal suele incrementar el monto final. AySA elevará las tarifas de agua y cloacas un 3% en CABA y conurbano, manteniendo bonos sociales para sectores más vulnerables.
Por último, en educación privada, se esperan ajustes en las cuotas de colegios, con aumento previsto del 5% en la Ciudad y 3,5% en la provincia de Buenos Aires, para acompañar las mejoras salariales acordadas en paritarias.
Estos incrementos se dan en un contexto desafiante para los hogares argentinos, que transitan con esfuerzos los efectos de una inflación que impacta en todos los servicios básicos, un escenario que demanda políticas públicas firmes para preservar el poder adquisitivo y la justicia social.






