El costo de los servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires volvió a marcar un récord en julio. Una familia sin subsidios destinó $295.826 a luz, gas, agua y transporte durante el mes, según surge de un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet.
El relevamiento mostró que los servicios representaron alrededor del 15% de un salario registrado promedio. Un año atrás, ese ingreso permitía cubrir más canastas que en la actualidad, lo que evidencia la pérdida de poder adquisitivo de los hogares frente al ajuste tarifario.
El transporte fue el componente más costoso, con $121.023 mensuales y una participación cercana al 41% del total. Le siguieron la electricidad, con $68.210; el gas natural, con $64.862; y el agua potable, con $41.724.
La electricidad registró el mayor aumento mensual, impulsada por las tarifas y el consumo invernal. La factura de gas también creció por la mayor demanda estacional, mientras que el gasto en agua mostró una reducción.
El dato refleja la presión de los gastos fijos sobre los hogares del AMBA. La evolución de tarifas, subsidios y consumo durante agosto determinará si esa carga continúa creciendo.
En un contexto donde el gobierno nacional eliminó los subsidios a los servicios públicos, las familias trabajadoras del conurbano son las más afectadas. Mientras el bolsillo popular se resiente, las tarifas siguen aumentando muy por encima de los salarios.
Desde el kirchnerismo, se advierte que esta política profundiza la desigualdad y golpea directamente el consumo interno. El informe de la UBA y el Conicet es contundente: cada vez es más difícil llegar a fin de mes en el AMBA.






