Peabody dejó de fabricar productos en la Argentina y ya no cuenta con capacidad instalada para producir en el país. La confirmación surge de los últimos informes presentados por la sindicatura en el concurso preventivo de Goldmund S.A., la empresa controlante de la histórica marca de electrodomésticos.
La compañía desmontó toda la maquinaria que tenía en su planta de La Tablada y la trasladó a un depósito ubicado en San Martín. De este modo, el establecimiento dejó de funcionar como centro de producción y quedó sin capacidad instalada para fabricar electrodomésticos.
Al mismo tiempo, las oficinas administrativas fueron mudadas a una nueva sede en la Ciudad de Buenos Aires. La empresa funciona actualmente como comercializadora, mientras intenta reestructurar un pasivo superior a los $39.234 millones en el marco del proceso judicial.
El concurso preventivo fue abierto por la Justicia el 20 de abril. Para ese momento, Goldmund S.A. ya había informado que avanzaba hacia un esquema basado en importaciones, bajo el argumento de que fabricar en la Argentina había dejado de ser competitivo.
Poco más de tres meses después, la sindicatura constató que ese cambio de estrategia se había concretado. La producción local cesó por completo, la maquinaria fue retirada de la planta de La Tablada y los equipos quedaron concentrados en el depósito de San Martín.
La relocalización no se limitó al área industrial. Las oficinas administrativas también fueron trasladadas a avenida Cabildo 86, en la Ciudad de Buenos Aires. Así, la estructura de la empresa quedó reorganizada alrededor de la comercialización de productos y ya no de su fabricación en el país.
El cierre de la producción local consolidó un proceso que la compañía había iniciado antes de presentarse en concurso preventivo. En su presentación judicial, Goldmund S.A. explicó que parte de la fabricación ya había sido trasladada a Paraguay, bajo el régimen de maquila.
Ese esquema se aplicó principalmente a la línea de climatización. Según sostuvo la empresa, producir en Paraguay resulta entre un 30% y un 35% más barato, debido a los menores costos laborales, los beneficios fiscales y un esquema tributario más liviano.
La decisión implica el abandono de la capacidad productiva que Peabody mantenía en la Argentina y profundiza el giro hacia las importaciones. La marca, que durante años estuvo asociada a la fabricación local de electrodomésticos, quedó así enfocada en una operatoria comercial mientras avanza la reestructuración de sus obligaciones.
El dueño de la empresa, Dante Choi, ya había anticipado públicamente ese rumbo al afirmar que no pensaba volver a producir en la Argentina. La presentación de la sindicatura confirmó ahora que el desmontaje de la planta y el traslado de la maquinaria ya fueron realizados.
El caso de Peabody se conoce en medio de un proceso judicial que combina el cese de la producción nacional, la mudanza de sus instalaciones y un pasivo superior a los $39.234 millones. Por el momento, Goldmund S.A. opera como comercializadora y mantiene su estrategia basada en productos fabricados fuera del país.






