Desde este jueves 1° de octubre, viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires volvió a encarecerse. La medida alcanza a las líneas de colectivos que operan tanto en la Ciudad como en el Gran Buenos Aires y también al subte porteño. En el Conurbano, el boleto mínimo ya supera los $1.215, una cifra que vuelve a poner al transporte público en el centro de la agenda social y económica.
El nuevo aumento se refleja en los cuadros tarifarios publicados en las últimas horas y confirma un ajuste diferenciado según la jurisdicción. En el caso de los servicios que dependen del Gobierno de la Ciudad, el incremento es del 3,7%. Así, el pasaje para distancias de hasta 3 kilómetros pasó de $887,99 a $920,48. Los tramos siguientes quedaron en $1.022,81 entre 3 y 6 kilómetros; $1.101,59 entre 6 y 12 kilómetros, y $1.180,44 para recorridos de 12 a 27 kilómetros.
Para los colectivos que circulan exclusivamente en territorio bonaerense, el impacto es mayor. El boleto mínimo trepó de $1.164,47 a $1.215,09, mientras que el tramo de 3 a 6 kilómetros se ubicó en $1.366,97. En la Provincia la suba roza el 4,3%, según los cuadros publicados en las últimas horas. De esta manera, el aumento provincial queda por encima del 3,7% que rige para los colectivos porteños y del 3,6% que se aplica al subte.
La comparación entre ambos cuadros tarifarios deja en evidencia que viajar en el Conurbano sigue siendo más caro que en la Ciudad, incluso en los tramos más cortos. Mientras el boleto mínimo porteño es de $920,48, el provincial alcanza los $1.215,09. Esa brecha se mantiene en el tramo siguiente: $1.022,81 en la Ciudad frente a $1.366,97 en la Provincia.
El subterráneo también se suma al esquema de aumentos. La tarifa general con SUBE registrada ascendió de $1.753 a $1.817, un alza del 3,6% oficializada por Subterráneos de Buenos Aires y publicada en el Boletín Oficial porteño. El premetro quedó en $635,95 para usuarios registrados y $1.011,16 sin registro.
En medio de este escenario, se mantienen vigentes los beneficios de tarifa social, que reduce el valor a casi la mitad, y los descuentos por pasajero frecuente en la red de subtes. Son herramientas que ayudan a morigerar el impacto del aumento para los usuarios que más usan el servicio. Por el momento, las líneas de trenes del AMBA no informaron modificaciones y continúan con los valores de septiembre.
El nuevo cuadro tarifario profundiza la presión sobre el bolsillo de los sectores populares y vuelve a instalar el costo del transporte como uno de los ejes centrales de la agenda cotidiana del Área Metropolitana.






