La Matanza se convirtió en junio en el epicentro de la especulación inmobiliaria del Área Metropolitana de Buenos Aires, con un incremento del 18% en el precio de alquiler de casas, una cifra que sextuplica la media regional del 3%. Así lo revela el Relevamiento de Precios de Propiedades y Alquileres elaborado por Mercado Libre y la Universidad de San Andrés (UdeSA), que expone la creciente tensión en el acceso a la vivienda para los sectores populares.
Según el informe, actualmente hay disponibles en La Matanza 3053 propiedades para alquilar a través de Mercado Libre, de las cuales únicamente 247 son casas. Esto evidencia la escasez que presiona los precios al alza.
Juan Pablo Russo, bróker de Russo Propiedades, atribuye esta subida al escaso número de casas en óptimas condiciones para alquilar, lo que genera una oferta muy inferior a la demanda.
Esta dinámica de mercado desregulado deja en evidencia las consecuencias de la ausencia de políticas activas de vivienda: mientras el Estado se retira, los propietarios imponen los valores que quieren, y las familias ven cómo sus ingresos se licúan frente a alquileres imposibles.
Los datos muestran que en la zona oeste del Gran Buenos Aires, el 80% de la oferta de alquileres pertenece a departamentos y el 20% a casas. La demanda presenta números similares con un 75% de búsquedas para departamentos y un 25% para casas, pero la oferta no logra cubrir esa demanda en la misma proporción.
Russo explica que la demanda ha aumentado debido a que cada vez resulta más difícil acceder a créditos hipotecarios, por lo que muchas familias optan por alquilar. Además, señala que muchos propietarios ajustan los precios al ver que las casas se alquilan rápidamente.
En un país donde el sueño de la casa propia se aleja por la falta de crédito y la pérdida del poder adquisitivo, el alquiler se convierte en la única opción, pero también en una trampa cada vez más cara.
Los alquileres más costosos en La Matanza se concentran en Ramos Mejía, San Justo y Ciudad Evita, con esta última destacándose por las opciones más exclusivas, especialmente en el barrio cerrado El Resguardo.
Dentro de El Resguardo, una de las opciones es una casa de 320 m² con cuatro dormitorios y cuatro baños que se alquila por US$3500 mensuales. Otra propiedad, un inmueble de 350 m² con cuatro habitaciones y tres baños, ofrece un valor de US$3000.
En Ramos Mejía predominan casas ubicadas sobre la calle, entre ellas una mansión de 1000 m² en Coronel Córdova al 800, que cuenta con seis dormitorios, seis baños, dos salas de estar y un parque con pileta. Mientras, cientos de familias matanceras deben conformarse con viviendas precarias o hacinadas, porque alquilar una casa modesta implica destinar más de la mitad de sus ingresos.
Aunque Ciudad Evita concentra las casas más caras, las localidades con mayor demanda son Ramos Mejía, seguida por San Justo y Villa Luzuriaga.
Russo coincide y detalla que en Ramos Mejía las familias buscan casas con espacios amplios y patio, mientras que Villa Luzuriaga es valorada por sus casas estilo chalet y su ambiente tranquilo dentro de la zona.
En otras localidades de La Matanza, la demanda se orienta hacia casas de tres y cuatro ambientes que cuenten con patio, terraza o algún espacio al aire libre.
En contraste, los departamentos registraron un aumento mucho menor en sus precios de alquiler, algo que Russo relaciona con una oferta mucho más amplia en este segmento. Pero incluso esa suba, aunque leve, golpea a los sectores de menores recursos que no acceden ni a créditos ni a alquileres formales.
Comparando regiones del AMBA, el oeste fue la zona con mayor incremento mensual en alquileres de casas en junio, con un 7,7%. Le siguen la Ciudad de Buenos Aires con un 7,3% y la zona norte con un 4,8%, mientras que la zona sur fue la única que presentó una baja, del 2,9%.
En la comparación interanual, la zona sur lideró los aumentos con un 38,6%, seguida por CABA con un 33,9%, el oeste con 31,8% y la zona norte con 29,3%.
El valor promedio del alquiler por metro cuadrado para casas es de $15.149 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, $9333 en la zona norte, $8090 en el oeste y $7449 en el sur.
Los datos confirman que sin una política habitacional integral que contemple la construcción de viviendas, el acceso al crédito y la regulación de los alquileres, miles de familias seguirán rehenes de un mercado que excluye a los que menos tienen. La bandera de la vivienda digna, históricamente levantada por los gobiernos populares, debe volver a ser prioridad en la agenda pública.






