El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que en abril el costo de las canastas básicas desaceleró su aumento, en línea con la baja del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esta disminución fue más marcada en la Canasta Básica Alimentaria (CBA), impulsada por una mayor estabilidad en los precios de la carne.
La variación de la CBA, que determina la línea de indigencia, bajó del 2,2% en marzo al 1,1% en abril, la cifra más baja en ocho meses. Según el organismo, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos niños en edad escolar necesitó un mínimo de $665.053,35 para no caer en la indigencia. Una cifra que, pese a la desaceleración, sigue evidenciando la crítica situación social que enfrentan los sectores más vulnerables, en un contexto nacional de ajuste y retracción de políticas públicas.
En el mismo informe, el INDEC señaló que la inflación general en abril fue del 2,6%, inferior al 3,4% registrado en marzo, con un aumento del 1,5% en los alimentos.
Expertos destacaron que la desaceleración se relacionó con la mayor estabilidad en los cortes de carne y el rubro educación, tras el inicio de clases, que suele generar fuertes incrementos en los precios. Sin embargo, aumentos en transporte y tarifas de electricidad funcionaron como factores al alza para el IPC, erosionando rápidamente el poder adquisitivo de los salarios y las medidas de contención que aún resisten desde los gobiernos provinciales, como el de Axel Kicillof en Buenos Aires.
Respecto a la Canasta Básica Total (CBT), que mide la línea de pobreza, registró un incremento del 2,5% en abril, el nivel más bajo en siete meses. Esta suba es apenas superior a la de marzo, cuando fue del 2,4%. Así, el mismo hogar tipo requirió $1.469.767,89 para no ser considerado pobre. Esto significa que una familia necesitó casi un millón y medio de pesos para cubrir sus necesidades básicas, una cifra inalcanzable para gran parte de la población en un mercado laboral deteriorado por las políticas de desregulación y ajuste implementadas por la administración de Javier Milei.
El INDEC explicó que para construir la canasta alimentaria combina las necesidades nutritivas básicas para la subsistencia con los hábitos de consumo de la población, basándose en datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
La CBT se calcula ampliando la CBA mediante un coeficiente que relaciona los gastos alimentarios con los gastos totales observados en la población de referencia.
En lo que va del año, tanto la CBT como el IPC aumentaron un 12,3%, mientras que la CBA avanzó un 12,8%. Un acumulado que tensa al máximo la situación de millones de argentinos y resalta la importancia de las políticas de protección social y defensa del empleo y la industria nacional que fueron pilares de gestiones anteriores.






