En mayo, el consumo per cápita de carne vacuna alcanzó 47,5 kilos anuales, la cifra más baja en dos décadas, informó la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).
Este descenso representa una caída interanual del 6,1% y una retracción de 3,1 kilos por habitante respecto a mayo de 2025, un reflejo directo de la reducción del poder adquisitivo de las familias argentinas, impactadas por un significativo aumento en el precio relativo de la carne vacuna.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el consumo aparente bajó 11,1%, totalizando 855.750 toneladas res con hueso, lo que implica una disminución absoluta de 106.710 toneladas en relación al mismo período del año pasado.
En este contexto, Ciccra destacó que el precio promedio de los cortes vacunos sufrió una baja mensual del 0,7%, registrando su segunda caída consecutiva. El kilo de asado fue el que más descendió, con un 1,6%, y un precio promedio de $17.237,3. Otros cortes también bajaron: cuadril (-0,8%) a $21.163,9; nalga (-0,6%) a $21.810,5; carne picada común (-0,4%) a $10.402,2; y paleta (-0,1%) a $17.110,4.
En contrapartida, la caja de hamburguesas congeladas incrementó su precio mensual en un 2,5%, llegando a $7.759,4.
Por otro lado, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron 312.200 toneladas res con hueso en los primeros cinco meses del año, aumentando un 5,1% respecto al mismo período anterior, impulsadas principalmente por la demanda estadounidense, lo que refleja un esfuerzo del sector para sostener la industria nacional en un contexto económico desafiante.






