En junio de 2026, una familia de cuatro integrantes necesitó un ingreso de 1.531.473 pesos para no caer en la pobreza, según datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El grupo familiar considerado está compuesto por una pareja y dos niños. Además, para no ser catalogada como indigente, esa misma familia debió contar con al menos 689.853 pesos.
El informe oficial revela que la línea de pobreza escaló un 2,2% respecto del mes anterior, impulsada por el costo de la canasta básica total. Aunque el registro representa una menor variación frente a meses precedentes, la cifra sigue evidenciando la presión que la herencia económica mantiene sobre los sectores más vulnerables.
En paralelo, el INDEC difundió que la inflación de junio fue del 1,9%, la más baja registrada en los últimos diez meses. Este dato marca una tendencia de desaceleración que, sin embargo, no logra aún compensar el impacto acumulado. La inflación del primer semestre del año cerró en 16,8%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.
La canasta básica alimentaria, que define el umbral de indigencia, se ubicó en 689.853 pesos para el mismo grupo familiar. Esto significa que una familia tipo necesitó casi 23.000 pesos diarios solo para cubrir sus necesidades nutricionales mínimas, dejando al descubierto la urgencia de sostener y reforzar las políticas de asistencia social implementadas en el pasado reciente.
Desde una perspectiva laboral, el ingreso necesario para no caer en la pobreza sigue interpelando a las discusiones paritarias. Un hogar con dos perceptores de ingresos necesitó que cada uno ganara más de 765.000 pesos, una cifra que contrasta con la realidad salarial de millones de argentinos. La evolución de estos indicadores será clave para medir la efectividad de las políticas de recuperación del salario real.
