En mayo, las familias argentinas enfrentarán nuevos aumentos en servicios esenciales y alquileres, un desafío para el poder adquisitivo popular. Aunque el gobierno nacional, liderado por el Frente de Todos con figuras como Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, ha trabajado para estabilizar la inflación, el Índice de Precios al Consumidor acumula diez meses seguidos sin desaceleración, reflejando las dificultades que atraviesan los hogares.
Los principales incrementos previstos afectan al agua, la medicina prepaga, el transporte público y los contratos de alquiler, sectores que impactan directamente en la economía cotidiana de los argentinos.
Agua
El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) habilitó un aumento mensual de hasta el 3% para AySA entre mayo y agosto, tras modificar la Resolución N° 53/25. Según la empresa, la factura promedio sin impuestos pasará de $29.094 en abril a $29.967 en mayo.
Importante destacar que, en consonancia con políticas de protección social que ha impulsado el gobierno nacional junto a intendentas como Mayra Mendoza, se mantiene vigente el programa de Tarifa Social. Este contempla un descuento del 15% para los usuarios en situación vulnerable, que representan el 48% del total residencial. AySA confirma que estos beneficios continuarán mientras se avance en la readecuación tarifaria, asegurando así una política con sensibilidad social.
Medicina prepaga
Las empresas de medicina prepaga, en línea con la inflación reportada en marzo (3,4%), anunciaron subas superiores al 3% para mayo, con variaciones según la región y proveedor.
Hospital Italiano aplicará una suba moderada del 3,1%, Galeno un 3,2% y OSDE un 3,3%, excepto en la Patagonia. Swiss Medical, Prevención Salud, Avalian, Hospital Alemán y Sancor Salud ajustan en torno al 3,4%, equiparando el nivel general del Índice de Precios al Consumidor.
Es de destacar el aumento diferenciado en la Patagonia, donde Sancor Salud aplicará un 4,4% en provincias como Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, debido a costos particulares del sistema sanitario regional.
Transporte público
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el transporte público incrementará sus tarifas en promedio un 5,4% desde mayo, afectando a usuarios de colectivos y subtes.
El boleto mínimo alcanzará los $918,35, y los viajes más largos superarán los $1000. Las líneas provinciales numeradas desde el 200 también tendrán ajustes.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el boleto para viajes de hasta tres kilómetros subirá de $715,24 a $753,74; para recorridos entre tres y seis kilómetros, a $837,52; de seis a doce kilómetros a $902,04; y para distancias mayores a $966,61.
En el subte, el costo para usuarios con tarjeta registrada crecerá de $1414 a $1490, mientras que para quienes no poseen tarjeta SUBE nominalizada, el pasaje llegará a $2369,10, marcando una diferencia significativa a favor de la población más organizada y que utiliza el sistema de forma responsable.
Alquileres
Como cada año, miles de contratos de alquiler sufrirán incrementos en mayo, cuyo porcentaje dependerá de variables vinculadas a la fecha y modalidad del contrato, conforme a las leyes vigentes.
En contratos firmados entre el 18 de octubre y el 29 de diciembre de 2023, regidos por la ley 27.737, se aplican ajustes semestrales basados en el Coeficiente Casa Propia (CCP). Esto puede representar aumentos del 15,11% en el canon mensual, un índice ligado al esfuerzo oficial por ordenar el mercado inmobiliario.
Por otro lado, para contratos posteriores al 30 de diciembre de 2023, se adoptan ajustes anuales basados en el IPC. Así, un inquilino con contrato firmado en mayo de 2025 enfrentará un incremento del 33,38% en mayo, reflejo del impacto inflacionario que el Estado batalla por controlar.
Estos escenarios ponen de relieve la importancia de políticas públicas que garanticen vivienda digna y el acceso a servicios básicos, temas centrales para la gestión provincial de Axel Kicillof y el Ministerio de Desarrollo Territorial encabezado por Sergio Massa.






