La quita de subsidios, la desregulación tarifaria y el constante aumento de costos llevaron al transporte público a absorber casi la mitad del gasto en servicios en el AMBA, afectando profundamente el poder adquisitivo de las familias.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política revela que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el gasto en transporte de los hogares del AMBA aumentó cerca del 1.000%, convirtiéndose en el componente principal dentro del presupuesto destinado a servicios públicos.
El relevamiento, correspondiente a marzo de 2026 y en un contexto de reducción de la circulación del transporte en la región, muestra que la movilidad representa actualmente el 47% de la canasta de servicios públicos de una familia promedio.
En el último mes, el costo del transporte creció un 14,8%, impulsado principalmente por un aumento del 16,3% en el boleto de colectivos.
En términos absolutos, un hogar tipo debe destinar aproximadamente $101.026 mensuales para cubrir sus necesidades de transporte, frente a los $59.370 de hace apenas un año.
Esta situación refleja el fuerte traslado de los costos del sistema a las tarifas, en un contexto de reducción significativa de subsidios.
Si se analiza el período desde diciembre de 2023, se advierte que el boleto mínimo en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $52,96 a $715,24 en abril de 2026, lo que implica un aumento acumulado superior al 1.250%.
El informe señala modificaciones estructurales en la política tarifaria del sector. La ruptura de la coordinación entre jurisdicciones en el AMBA generó esquemas tarifarios diferenciados entre la Ciudad, la Provincia de Buenos Aires y las líneas bajo jurisdicción nacional.
Actualmente, el boleto mínimo en CABA es de $681,85, mientras que en la Provincia de Buenos Aires alcanza los $832,57. Las líneas interjurisdiccionales, que conectan ambos distritos, presentan tarifas cercanas a los $700.
Esta fragmentación se explica por las necesidades fiscales de cada distrito en un escenario de menor asistencia financiera por parte del Estado nacional.
En paralelo, el recorte de subsidios profundizó el traslado de costos a los usuarios. Las transferencias al sistema de transporte evidenciaron una caída real significativa desde 2023, lo que obligó a incrementar la participación de los usuarios en el financiamiento.
Hoy, los pasajeros aportan más del 45% del costo en la Provincia y cerca del 34% en las líneas nacionales y de CABA.
Además, el informe introduce el concepto de “tarifa técnica”, que calcula el valor real del boleto sin subsidios. Según esta estimación, el costo por pasajero asciende a $1.811, o $2.001 con IVA incluido, cifra que supera el nivel oficial reconocido por el Gobierno.







