El Gobierno nacional oficializó el aumento en las tarifas de gas natural que comenzará a aplicarse a partir del 1 de abril, buscando un equilibrio entre la sostenibilidad del sistema y la protección social.
Mediante la publicación de las resoluciones 371/2026 y 372/2026 en el Boletín Oficial, se aprobaron los cuadros tarifarios para las principales distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), METROGAS S.A. y Naturgy Ban, que incluyen nuevos valores y bonificaciones segmentadas.
Los ajustes alcanzan a usuarios residenciales y comerciales con un esquema de facturación que considera el nivel de consumo y la situación económica de cada hogar; así, se prioriza la inclusión de los sectores más vulnerables con descuentos focalizados.
Por ejemplo, para usuarios residenciales sin subsidios, el cargo fijo mensual más bajo (categoría R1) será de $3.824 en la Ciudad de Buenos Aires y de $4.416 en el conurbano bonaerense. Para los consumos más altos (categoría R4), el monto podrá superar los $91.000 mensuales en la Ciudad.
Desde la Secretaría de Energía señalaron que, gracias a una política tarifaria ordenada y actualizaciones periódicas, la factura promedio nacional de gas disminuirá un 5,66% en abril, principalmente por la reducción del precio mayorista en pesos y la continuidad de subsidios focalizados que cubren el 50% del consumo residencial conectado a la red.
Esta modalidad busca garantizar acceso al servicio manteniendo la sustentabilidad económica del sistema energético, en el marco del plan de reordenamiento impulsado por el Gobierno nacional con medidas como la declaración de emergencia y el Plan Gas.Ar.
Además, se prevé próximamente el anuncio de novedades sobre tarifas eléctricas.
Los nuevos cuadros tarifarios se ajustan al Precio Anual Uniforme (PAU) fijado por la Secretaría de Energía, base para trasladar el costo del gas a los usuarios, complementado con el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) para proteger el consumo básico de hogares en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, se contempla la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT) para el periodo 2025-2030, que incluirá aumentos mensuales pautados y aplicará índices determinados por el regulador para garantizar previsibilidad.
Este reajuste llega en un contexto donde los hogares del AMBA enfrentan aumentos generalizados en servicios públicos; según el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIEP), en marzo un hogar promedio sin subsidios destinó $213.557 mensuales solo a la canasta de servicios, con fuerte impacto de energía y agua.






