El club Taekwondo Laferrere rindió un reconocimiento especial a Lyan Gómez, uno de los jóvenes deportistas más destacados que surgieron de sus filas. La institución celebró su trayectoria y sus logros en competencias nacionales e internacionales, en un acto que puso en valor el trabajo formativo que se realiza en los clubes de barrio del distrito.
En Laferrere, el esfuerzo y la dedicación de los jóvenes también tienen espacio en disciplinas como el taekwondo, y allí Gómez se convirtió en un representante destacado del deporte argentino. Su presente competitivo es el resultado de un camino de formación que comenzó en la institución y que hoy lo encuentra entre los mejores del continente.
Entre sus principales antecedentes figuran el subcampeonato Panamericano Sub-21, el título nacional, el campeonato provincial y la consagración en el Gran Prix FSION. En mayo de 2026, los registros oficiales del deporte argentino ubicaron a Lyan Gómez entre los medallistas de plata de la categoría masculina de más de 87 kilogramos en el Campeonato Panamericano que se disputó en Río de Janeiro, Brasil. Cada uno de esos logros representa un escalón en una carrera ascendente que ya lo posiciona como una de las promesas del taekwondo argentino.
Un reconocimiento al esfuerzo y la dedicación
Por su trayectoria y sus resultados, el club le dedicó un homenaje especial. Desde la institución remarcaron el crecimiento del joven atleta y celebraron que su preparación y compromiso le permitan competir en escenarios cada vez más exigentes. El reconocimiento no solo apunta a los podios, sino también al proceso que los hizo posibles: años de entrenamiento, disciplina y acompañamiento familiar e institucional.
El valor de acompañar a los jóvenes
La historia de Lyan Gómez también visibiliza el papel de los clubes de barrio en el desarrollo de sus deportistas. Más allá de los resultados, estos espacios ofrecen aprendizaje, disciplina y crecimiento personal, y acompañan a sus integrantes en la búsqueda de nuevos objetivos. En un país donde el deporte social suele depender del esfuerzo comunitario, la trayectoria de Gómez demuestra que el talento no entiende de códigos postales.
Para Laferrere, celebrar los avances de uno de sus jóvenes representantes implica poner en valor el trabajo que se hace en las distintas disciplinas y fortalecer el sentido de pertenencia de la comunidad. Cada competencia internacional en la que participa un deportista local es también una victoria colectiva para el barrio que lo vio crecer.
Con su presente en el taekwondo y su lugar en la Selección Argentina, Lyan Gómez sigue construyendo una trayectoria que lleva los colores de Laferrere a competencias internacionales. Su ejemplo inspira a las nuevas generaciones y confirma que los clubes de barrio son un semillero inagotable de talento y de valores.
