En una emotiva entrevista en el programa Modo Real, del streaming de El Nacional de La Matanza, el exfutbolista Daniel Bazán Vera repasó su historia de vida, su carrera y su fuerte vínculo con el club Almirante Brown, además de dejar definiciones sobre la familia, el sacrificio y la actualidad.
Durante la charla, Bazán Vera mostró una faceta distendida al recordar su participación en un video inspirado en la serie Peaky Blinders, aunque la conversación se profundizó rápidamente en su recorrido personal. El exdelantero subrayó el rol fundamental de su madre en su carrera, al rememorar las dificultades económicas de su infancia y cómo ese esfuerzo fue clave en su crecimiento deportivo y humano.
“Si hay algo que no voy a hacer es jugar sin la ilusión de mi mamá”, recordó al contar el momento en que ella le compró sus primeros botines, un gesto que describió como un antes y un después en su decisión de dedicarse al fútbol.
Identificado plenamente con Almirante Brown — club del que es hincha, ídolo y donde también fue entrenador —, Bazán Vera reafirmó su amor incondicional y dejó una frase contundente: “Es el club que amo con toda mi alma”. En esa misma línea, no descartó a futuro ocupar un rol dirigencial, aunque remarcó que respeta los tiempos institucionales.
En otro tramo, el exdelantero recordó su paso por Unión de Santa Fe, donde vivió uno de sus mejores momentos futbolísticos. A la vez, compartió anécdotas de su carrera, con escenas de tensión tanto dentro como fuera de la cancha, siempre con el eje puesto en su manera de encarar la vida: de forma directa, con el carácter como parte de su identidad.
La charla también incluyó su vínculo con Diego Maradona, a quien definió como “la persona más extraordinaria” que conoció. Bazán Vera resaltó su cercanía y la humildad con la que se manejaba, más allá del lugar que ocupaba en el mundo del fútbol.
Hacia el final, dejó un mensaje centrado en los valores: el esfuerzo, la familia y la necesidad de no perder la esencia, aun cuando el éxito o la exposición pública puedan marcar el ritmo de la vida.
